
Mis esperadas vacaciones se convirtieron en una auténtica pesadilla
Si alguien me hubiera preguntado durante años cuál era el viaje que más deseaba hacer en el mundo, habría respondido lo mismo sin dudarlo ni un segundo: Turquía. Había algo en ese país que me fascinaba desde que era muy joven. Las imágenes de Estambul con sus mezquitas recortadas en el atardecer, los mercados llenos de colores, las casas excavadas en la roca de Capadocia y las fotografías de los globos aerostáticos flotando al amanecer habían alimentado mi imaginación durante












