Un enamorado de los coches clásicos

ISOTIPO
Mi madre me dice que ya desde pequeño “apuntaba maneras”. Y es que cuando había que hacer la carta a los Reyes Magos, a Papa Noel, o pedir un regalo por mi cumpleaños yo lo tenía muy claro: un coche clásico. Y lo curioso es que muchos se confundían cuando me hacían el regalo. Recuerdo que los Reyes, sobre todo Baltasar, no daba una, y es que siempre me traía un coche moderno. “Que más dará”, exclamaba mi abuela. Pues no, abuela, no da lo mismo, porque yo soy fan de los coches clásicos.

Mi madre me dice que ya desde pequeño “apuntaba maneras”. Y es que cuando había que hacer la carta a los Reyes Magos, a Papa Noel, o pedir un regalo por mi cumpleaños yo lo tenía muy claro: un coche clásico. Y lo curioso es que muchos se confundían cuando me hacían el regalo. Recuerdo que los Reyes, sobre todo Baltasar, no daba una, y es que siempre me traía un coche moderno. “Que más dará”, exclamaba mi abuela. Pues no, abuela, no da lo mismo, porque yo soy fan de los coches clásicos.

Bueno, la gente que me conoce, y que todavía me quiere, afirma que no soy fan, que lo mío ya es una obsesión. Y puede ser verdad. Pero al igual que hay amantes de la música, del deporte, de los cromos, de los sellos, pues oye, yo soy fan fan de los coches clásicos. Hasta el punto de hacer muchas locuras. Si queréis os cuento, una para que veáis mi lado de fanatismo. Durante dos años me trasladaron a vivir a París. Soy ingeniero en una planta de automóvil y claro, allí teníamos la sede central. Fueron dos años de formación para posteriormente darme un cargo importante en Madrid, pues bien, pese a que solo eran 24 meses. Me llevé mis coches clásicos hasta Francia.

¿Cómo? Pues bien fácil hay empresas de transportes de coches clásicos que te lo ponen fácil. Muy fácil. A Transportes Transthalia les pedí que durante la recogida, el traslado y entrega protegiera el coche con medidas de seguridad exhaustivas para que se conservera en perfectas condiciones. Además, tienen un seguro  que respalda cualquier desperfecto o incidencia que pueda ocasionarse.

El traslado se realizó de puerta a puerta con la garantía de que lo recibí tal y como lo dejé. Para ello, completan un parte inicial donde se indica el estado del coche y, al llegar a destino, el chófer junto a la persona que lo recibe revisa de nuevo el vehículo para corroborar que tanto el interior como el exterior está intacto. Y sí, para mi tranquilidad, el traslado fue perfecto. Y así pude disfrutar en París de dos mis hijos.

Como podeís entender, esta obsesión por los coches clásicos ha impedido que pueda tener amor para nadie más. Por eso estoy soltero. Bueno realmente no, realmente estoy casado con todos mis coches. ¿Queréis que os presente a mis hijos? Pues tomad nota.

BMW 633

Uno de los coches más buscados por los coleccionistas. En mi caso tiene un estado excelente, todos sus componentes funcionan a la perfección, para utilizar a diario, carrocería  E24 Coupe y motorización 3.3i de 6 cilindros y 197 CV, cambio automático, llantas alpina, cuero negro, dispone de aire acondicionado  con la reconversión actual, bomba de agua nueva. Y todo esto cuando tiene casi 41 años, y es uno de los modelos más emblemáticos de la marca BMW, con unas elevadísimas cotas de calidad y fabricado con grandísima robustez,  para aguantar el paso de los años, algo completamente opuesto a las actuales tendencias de obsolescencia programada, que parece que se te estropea el coche cada dos por tres.

Un coche que me dicen que podría vender por más de 20.000 euros. Pero yo tengo claro que nunca lo haré.

Pontiac Catalina

Pero como en todas las familias, siempre tenemos un hijo favorito, nuestro ojito derecho. En mi caso se trata de un espectacular unidad de Pontiac Catalina Serie 27. SU fechad de nacimiento es de enero del 1956. Un clásico de ensueño que no puede faltar en las colecciones más exclusivas, lo tengo en perfecto estado tanto interior como exterior, color rosa metalizado y crema, con unos 30.000 kilómetros aproximados, restaurado y mucho más…Por este coche me dicen que me darían casi 30.000 euros. Pero, ¿vendería alguien a su hijo?

El Chevrolet Camaro

Es un automóvil deportivo de dos puertas, con motor delantero montado longitudinalmente y de tracción trasera, producido por el fabricante estadounidense Chevrolet, división de General Motors (GM), desde 1966. Compartía su plataforma y la mayoría de sus componentes con el Pontiac Firebird, también introducido en 1967. Y este es mi tercer coche de la colección. En mi caso, era un RS Rally Sport, que era un paquete de apariencia más deportiva que incluía faros escamoteables, luces traseras modificadas, emblemas RS y molduras laterales bajas cromadas, el cual estaba disponible en todos los modelos.

Estos son mis tres hijos, mis tres coches clásicos que forman parte de mi corazón. Y tú, ¿cuál es tu coche favorito?

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