Innovación educativa, la clave para una oferta de calidad

ISOTIPO

La innovación educativa es un proceso permanente, que debe estar lleno de originalidad e intencionalidad de una búsqueda incesante de la mejoría en la calidad educativa, así como de los aprendizajes de los estudiantes, nos explican en Madre de Dios Ikastetxea, colegio concertado en Bilbao, pionero en el diseño de un modelo de espacio que posibilita y promociona el desarrollo de todas las inteligencias y la cultura del pensamiento y emprendimiento.

Innovar en educación lleva implícito una serie de objetivos claros. Estos objetivos son: qué se quiere enseñar, cómo se quiere enseñar y para qué. Después se deben analizar los cambios que hay que aplicar para lograr esas metas establecidas. 

La innovación educativa supone, ante todo, la mejora de la calidad de vida de los alumnos desde el desarrollo total de sus capacidades intelectuales. En definitiva, es innovación educativa si añade valor al aprendizaje. 

En un proyecto educativo innovador se buscan fórmulas alternativas para conseguir que los alumnos “aprendan cómo aprender”.

¿Qué es la innovación en la enseñanza?

Los proyectos educativos innovadores surgen para apostar por un espíritu de mejora y creatividad en las aulas. Lo cierto es que la enseñanza tradicional es un método muy rígido en su forma de evaluar o de ver al alumno. La realidad son estudiantes pasivos y cansados de tanta teoría, desconectados del mundo real. 

La innovación educativa y la innovación en los modelos de enseñanza son una necesidad real y urgente para lograr la transformación de la educación. 

Respecto a la innovación en la enseñanza, a veces se asocia con el uso de nuevas tecnologías, pero el concepto es mucho más amplio y profundo. La innovación educativa significa un cambio significativo en los roles de docentes y alumnos. 

¿Por qué se caracterizan los nuevos métodos de enseñanza/aprendizaje? Estos nuevos métodos de enseñanza se caracterizan por el papel proactivo, donde el alumno es el verdadero protagonista en el aula. Esto se consigue mediante proyectos que suponen trabajar en grupo, generar experiencias conectadas, normalmente multidisciplinares, trabajar temáticas de actualidad y vincular al alumnado con su contexto.

En la innovación educativa el estudiante se responsabiliza de su propio aprendizaje, colaborando en todas las fases del proyecto, desde la elección del tema hasta su propia evaluación o la de sus compañeros. 

En la innovación educativa, la comunicación y el feedback entre profesor y alumno es una constante y no una excepcionalidad, como sucede con los métodos tradicionales. También es fundamental la investigación por parte del alumno, la selección y análisis de fuentes, desarrollar el pensamiento crítico y la creación de hipótesis, todo ello forma parte del proceso.

Innovación educativa, 7 claves fundamentales 

Si te preguntas ¿Cómo se puede innovar en el aula? ¿Cómo realizar innovación educativa? ¿Cómo promoverla? A continuación, te explicamos 7 claves cruciales para conseguir la innovación educativa. 

La calidad del profesorado para conseguir la innovación educativa

La calidad del profesorado es una clave fundamental cuando hablamos de innovación educativa. ¿Qué cualidades debe tener el profesorado? Se necesitan docentes sensibles, comprometidos, constantes, creativos, empáticos y con gran capacidad para emocionar y motivar a sus alumnos. En las aulas hay que apostar por docentes abiertos de mente, autocríticos y flexibles, que sean capaces de reinventarse para transformar sus prácticas de enseñanza. Hay que transformar estas prácticas tradicionales por otras que se ajusten a las necesidades específicas de cada grupo de alumnos. Es vital que el profesorado esté en constante proceso de autoformación, por ello, debe disponer de horas para estudiar e investigar. 

Cambios necesarios en la gestión escolar

La innovación educativa será posible y sostenible si se producen grandes cambios en la gestión escolar. ¿Qué se necesita para lograr esos cambios en la gestión escolar? Se necesita un liderazgo pedagógico que sea inclusivo y distribuido, que sea capaz de crear y sostener una cultura innovadora en el centro educativo. Y es que, para lograr la innovación educativa es muy importante un entorno colaborativo. 

La transformación radical del modelo educativo para lograr la innovación educativa

La innovación es una herramienta fundamental para mejorar efectivamente la educación, que surge de una revisión autocrítica del interior del propio centro educativo. Innovar supone una transformación de 180º del modelo educativo actual. Hay que desprender los modelos educativos basados en la información, la memorización y la verticalidad. Se necesita crear modelos centrados en metodologías activas, en la autorregulación del aprendizaje y apostar por un trabajo colaborativo y cooperativo. Hay que “aprender a aprender”. 

La construcción del conocimiento es posible a través del diálogo y la exploración activa. Es decir, la construcción del conocimiento es posible mediante la “búsqueda inquieta”, como decía Paulo Freire, influyente educador. 

La diversidad para innovar

Para lograr la innovación educativa, la diversidad tiene que estar presente. Es una base crucial para la innovación y una gran oportunidad para los distintos aprendizajes. Y es que, sin duda alguna, los grupos diversos son más creativos y tienen mayor capacidad para innovar. La innovación educativa debe ir bien cogida de la mano con la diversidad, con la personalización del aprendizaje y con la inclusión. Tanto el diálogo, como el encuentro de lo diferente, tienen una enorme fuerza que consigue transformar la educación. En las aulas, es muy importante no etiquetar al alumnado ni condicionar sus proyectos de futuro. Por ello, deben ser espacios libres, sin prejuicios ni estereotipos. 

La lentitud como necesidad pedagógica para lograr la innovación educativa

En la actualidad, se premia lo rápido e inmediato, pero para lograr la innovación educativa es necesario reivindicar la lentitud como una necesidad pedagógica importante. 

Para que un proceso de aprendizaje sea profundo, significativo y perdurable, necesita su tiempo. La pedagogía de la lentitud apuesta por respetar los diferentes ritmos de aprendizaje. Es necesario que en las aulas se disponga de tiempo para la reflexión, para equivocarse, para distraerse y para observar. Todo ello contribuye a la comprensión de procesos y a aprender a aplicarlos a las nuevas situaciones que se planteen. 

La innovación educativa para construir ciudadanía

Formar al alumnado para que logren buenos empleos y mejoren su calidad de vida, es importante. Pero la base principal de la educación es la formación de ciudadanos que tengan gran capacidad para relacionarse desde la valoración mutua y el respeto hacia el otro. La innovación supone formar a seres humanos con inteligencia socioemocional y empatía por el entorno. El objetivo es formarlos para que puedan construir la sociedad en la que desean vivir. 

Para conseguir la innovación educativa también es fundamental un clima escolar positivo y una convivencia armónica. 

Solo es posible “innovar innovando”

La innovación educativa más eficaz es la que se inicia ahora y se asume como una práctica sostenida en el tiempo. La meta es mejorar los aprendizajes de los alumnos, formando una ciudadanía crítica y solidaria. Porque solo es posible “innovar innovando”.

¿Cuáles son las características de un proyecto innovador? 

Ahora te vamos a explicar las características fundamentales de un proyecto educativo de gran impacto. Son las siguientes: 

El estudiante como centro del proyecto educativo para conseguir la innovación educativa 

Un programa educativo eficaz debe basarse en el enorme potencial de los alumnos para opinar, dialogar, ayudar, tomar conciencia, analizar los problemas que los afectan, para después poder crear las mejores soluciones posibles. Como son el centro del modelo educativo, los alumnos son los propios dueños de su aprendizaje y lo relacionan directamente con su gran potencial, generando cambios individuales y comunitarios. En la innovación educativa, la finalidad no es que los estudiantes adquieran conocimiento memorizando. El objetivo es que ese conocimiento les dé las herramientas necesarias, es decir, el deseo de aprender y el método para hacerlo. 

En un proyecto educativo innovador se buscan fórmulas alternativas para conseguir que los alumnos “aprendan cómo aprender”. En las aulas no se les da la solución a un problema, sino que se les enseña cómo resolverlo para que ellos mismos encuentren la forma alternativa de llegar a una solución. 

Se enfatiza sobre el desarrollo de habilidades blandas o no cognitivas

Para lograr la innovación educativa hay que desarrollar las habilidades no cognitivas. ¿Qué significa esto? El futuro de los estudiantes en la sociedad y en el mundo laboral no depende solo de un conocimiento de calidad. Este debe reunir una serie de rasgos de personalidad que le permitan relacionarse, conectarse, resistir y trabajar con otras personas. 

Existen evidencias de que factores clave del carácter, como por ejemplo, la perseverancia, la pasión, la determinación y la prudencia, están directamente relacionados con el desarrollo profesional y personal, pero también a corto plazo con el desempeño académico. 

Terminamos diciendo que la innovación educativa se basa en digitalizar, transformar, experimentar, jugar…

Como has visto, los proyectos educativos innovadores pretenden marcar la diferencia en el aprendizaje de los alumnos a través de la incorporación de técnicas que fomentan la participación, potencian la creatividad e impulsan la motivación dentro y fuera del aula. 

Uno de los grandes valores de los proyectos educativos innovadores es que resultan motivadores para los alumnos. Y es que, cultivan su espíritu crítico, salen de la escucha pasiva para estar en el centro de la experiencia. Desde una zona activa los niños aprenden mucho mejor. La base de la innovación es el cambio de perspectiva. 

Los proyectos educativos innovadores tienen como finalidad la mejora de los métodos de enseñanza tradicional, fomentando el aprendizaje activo de los alumnos para dejar a un lado la estrategia de la memorización. Buscan aumentar el interés de los estudiantes por el contenido y por las clases. Se fomenta la participación activa de los alumnos, dejando a un lado la estrategia de la memorización. 

 

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