Santo y Seña: Literatura de Viajes
La literatura de viajes es un género muy difícil de definir, se trata de una recopilación de textos escritos por el autor en los cuales narra los acontecimientos, sentimientos, sensaciones, impresiones…, que le acompañan en un viaje; junto a toda una serie de hechos, aventuras, descripciones de detalles, lugares, costumbres o culturas que enriquecen dicho texto, y que permiten al lector visualizar el lugar narrado.
Así podemos encontrar dentro de este género la obra de Heródoto de Halicarnaso, Los nueve libros de historia, en los cuales nos relata sus viajes por los diferentes lugares del Mediterráneo; como por ejemplo Egipto, lugar que le llamó mucho la atención por la cultura tan opuesta que tenían y así nos lo hace saber cuándo da cuenta de sus costumbres, cultura, religión, junto a la geografía, etc. También narra otros lugares, como Persia, Libia… ésta es la obra más antigua que se conoce sobre la literatura de viajes; pero es un género que se siguió cultivando a lo largo de la historia. Durante el siglo XIII destaca la obra de Los viajes de Marco Polo, y su periplo por tierras asiáticas; y en el siglo XIV la Embajada de Tamorlán, el cual consiste la crónica del viaje de los enviados del rey Enrique III al encuentro del emperador asiático de Tamorlán.
Sobre Manhattan Song (Cinco poemas occidentales)
En el año 2005, ediciones B a través de ZETA Ediciones, sacó para el mercado en castellano un libro que pasó sin pena ni gloria, por lo menos para mí, que no había oído hablar de él hasta hace unos pocos días que ha caído en mis manos. Se titula “EL Psicoanalista” y está escrito por John Katzenbach.

Por suerte la Guerra Civil española, pcoco a poco, comienza a formar parte de esa nebulosa histórica que cada país tiene que padecer y por supuesto mantener presente, pero sabiendo que cada vez más pertenece a un pasado que fue y que nos hizo ser.
Con la caída de la Unión Soviética y por ende del grupo de países satélites que tenía alrededor y, por supuesto, de que el comunismo dejara de ser un peligro en la vieja Europa, desapareció lo que eufemísticamente se llamó la Guerra Fría. La caída del Muro de Berlín fue quizá el acontecimiento más significativo de ese largo proceso que se inició tras el fin de la II Guerra Mundial.
