Jesús. Una Aproximación Histórica
20-marzo-2010Mario Alfageme
En el año 2007, José Antonio Pagola, sacerdote español licenciado en Teología por la Universidad Gregoriana de Roma, diplomado en Ciencias Bíblicas por la Escuela Bíblica de Jerusalén y Vicario durante el obispado de José María Setién en San Sebastián, publicó en 2007 el libro “Jesús. Una Aproximación Histórica”.

O, más que de cómic, quizá debamos de hablar de novela gráfica. Este término de nuevo cuño es con el que se designa ahora a los tebeos que presentan historias un poco más elaboradas que, quizá, las de sus primos hermanos cómics de súper-héroes o sus lejanos familiares estilo Mortadelo o Capitán Trueno.
Este fin de semana he adquirido un nuevo libro que espero empezar cuando vaya cerrando algunas lecturas pendientes. El ejemplar en cuestión se titula ‘Ojos que no ven’, está escrito por José Ángel González Sainz y editado por Anagrama.
Bueno, tal y como dije en
Sigo muy interesado en toda la literatura que tenga que ver con el mundo de los viajes. Es una temática que me encanta, sea novelada o a través del ensayo, cuyo interés en ella se ha acrecentado tras
Desde del pasado 25 de junio de 2009, son muchos los que en todo el mundo han llorado, abiertamente o a escondidas, la muerte del que es considerado como el Rey del Pop, Michael Jackson. Un hombre con luces y sombras. Un cantante, showman, hombre de negocios, actor, niño, hombre, sexualmente indefinido, emocionalmente inestable y tristemente comprometido con la transformación de su cuerpo, hasta el punto que llego a decir que era una obra en ejecución.
¿Os imagináis que cualquier persona que tenga un don para el arte, ya sea la escritura, la pintura o la música, fuera capaz de interactuar con todo lo que ha imaginado, pudiendo entrar y a salir libremente de esos mundos? ¿Qué pensaríais si dios, que es quien ha concedido esos dones, pidiera algo a cambio y ese algo fuera terrible y triste?
Ahora mismo, a día de hoy, quizá no seamos conscientes de que ya ha transcurrido una década del nuevo siglo, diez años que para los que ya no tenemos veinte años han pasado volando. Pero lo que es seguro es que con el paso de los años se valorará como es debido, y no sólo políticamente o deportivamente, sino también cultural y literariamente.
Desde que hace unos meses, el debate sobre el libro electrónico, se convirtió en algo realmente serio, en una posibilidad real de que algún día desbanque al libro de papel, siempre me había posicionado en contra. En los últimos meses, quizá por la enorme presión publicitaria y también, porque oponerse a lo inevitable no tiene mayor sentido que el romántico, mi opinión, pese a que no lo deseaba, había variado un poco.
Es 1 de enero y entre la habitual y tradicional melancolía que me producen estas fechas, la inevitable resaca del champán, los excesos gastronómicos y la hinchazón calórica de los frutos secos, realmente me levantado un poco pesimista, más después de haber leído a lo largo del último mes, como cantos de sirena, infinidad de artículos de gurús mediático-literarios augurando el final de la Literatura tal y como la conocemos por la sencilla razón de que ya no aporta nada y está todo inventado.