Fin de Rebajas

Los apartados de ropa y calzado estaban atiborrados de género; y de gente.
-Se ha abierto la veda, le dije en susurros a mi mujer que, como casi todas las participantes en la loca carrera de encontrar la ganga de la temporada, se iba quedando rezagada al lado de las estanterías de ropa de temporada (naturalmente de la temporada anterior), de peletería o zapatos de manufactura italiana; aunque todo el mundo sabe que buena parte de ellos fueron fabricados en Corea, en Lian-Champó o en la misma capital del Turia. ¡Pero en fin… a monte incendiado desbandada de perdices!



