Un Viaje en Taxi

Apoyado en su muleta, el encargado de la parada de taxis intentaba ordenar la fila de pasajeros, sobre la angosta vereda de calle Deán Funes.
¡Taxi!… ¡Taxi!…, vociferaba el rengo, procurando llamar la atención de los vehículos desocupados que serpenteaban en el tráfico.
