Príncipe y Cuidador de Caballos

La Princesa no se quería casar a pesar de que su padre el Rey se lo repetía todos los días.
Rechazaba a todos los pretendientes que pedían su mano. Siempre gritaba:
- ¡No! - Lo mismo dijo a un Príncipe que le llevó una rosa mágica cuyo intenso color duraba siempre, y un pájaro que cantaba bellamente día y noche.

