Santo y Seña: Primeras impresiones
Por todos es sabido que las primeras impresiones nunca son lo que parecen, nuestros ojos sólo nos muestran lo que nos interesa ver y conocer de una persona, ya sea bueno o malo. Y nadie mejor que Jane Austen (1775-1817), para reflejar este cúmulo de circunstancia y enredos en los que nos vemos envuelto, y que podemos ver copiados de la naturaleza humana en su novela Orgullo y Prejuicio.
Orgullo y Prejuicio, se podría definir como una de las primeras comedia románticas en la historia de la novela; ya que el juego de enredos, ironías y malas impresiones que se dan desde el primer momento, invitan al lector a seguir en su lectura sin caer en tediosas descripciones, sino que desde el primer capítulo se centra en materia, haciendo de esta manera la lectura mucho más amena.
La Palabra de la Semana
Iba a empezar este artículo diciendo que aprovechaba la ocasión de que Kent Follet estaba de moda por la adaptación a la pequeña pantalla de su novela “Los Pilares de la Tierra”, para hablar de su nuevo libro, pero creo que el escritor Galés nunca ha pasado de moda.
Me costaba despegarme de la “Puerta del Paraíso”. Contemplando las filigranas del magnífico portal del Baptisterio de Florencia se desvanecía el vocerío babélico creado por los turistas, los vendedores callejeros y las explicaciones de los guías. Hasta el bochorno de ese asfixiante agosto del 2009 se desvanecía ante la belleza y por fin había vuelto a la ciudad que más me impactó en mi juventud durante la mejor época del bachillerato, el “Viaje de Fin de Curso” que hicimos por Italia.
Supongo que la mayoría de vosotros conocéis la historia de Yuri Zhivago, el médico protagonista de “Doctor Zhivago” la novela de Boris Paternak que le catapultó a la fama en el año 1957 y permitió que su autor ganara el premio Nobel en 1958.
Esta claro que en estos años tumultuosos, rápidos, incesantes en los que la vorágines de novedades convierte en obsoletas a ideas recién paridas, toda institución que se precie y, sobre todo si representa a un órgano tan importante como la Lengua Española, está obligada a renovarse y reinventarse continuamente.