Los Fragmentos de Marilyn
Pese a mi platónica admiración por Marilyn Monroe, quizá, como muchos de sus admiradores, había visto en ella a esa rubia estupenda, superficial y divertida que con sus curvas mareantes y su sonrisa encandiló (y sigue encandilando) a millones de personas de todo el mundo.
Porque es verdad que yo, como muchos, incluso Norman Mailer, biógrafo de Marilyn Monroe que la calificó como “dulce ángel del sexo”, la veíamos así. Un icono sexual lejano, sensual, trivial e incluso frívolo; y probablemente eso nos gustara, pero quizás no fuera cierto ni justo.
Seix Barral ha publicado un libro titulado “Fragmentos” y quizá con su lectura desmontemos el mito sexual de la actriz y empecemos a verla como parece ser que realmente era: una persona inquieta y activa culturalmente.
“Fragmentos” es un libro con poemas escritos por ella, notas personales y cartas de las que se pueden desprender que quizá su rol como actriz lo ejerció incluso fuera de los platós y convirtió su propia vida en una gigantesca película en la que se reinterpretaba a sí misma.
Marilyn Monroe murió con 36 años en 1962 y entonces legó a Lee Strasberg, fundador del Actor´s Studio y su maestro de interpretación, casi todas sus cosas, entre las que se encontraban los textos que se han convertido en libro.
La esposa de Strasberg, a la muerte de este, sacó a subasta todo lo que pudo vender y por fin dio su consentimiento para que se hiciera “Fragmentos” y nos encontráramos con la que fuera “novia del mundo”.
Pero pese a todo lo que he dicho y a que se sabe que la actriz tenía en su casa una biblioteca con más de cuatrocientos (400) volúmenes, que había leído en sus largas noches de insomnio, el libro que se publica en español viene con los textos originales en inglés que escribió Marilyn y en ellos se pueden apreciar numerosas faltas de ortografía. Pero como decía ese otro gran actor, Jack Lemmon, que compartió escenario con ella en “Con Faldas y a lo Loco”: nadie es perfecto.
