Santo y Seña: Bovarismo
19-febrero-2011Patricia Martí
En 1857 cuando Gustave Flaubert publicó ‘Madame Bovary’, sobre la que había estado trabajando durante seis años, no pensaba que iba a tener la repercusión que tuvo, a nivel social, cultural o literario. Su novela tuvo una gran influencia en diversos escritores como Dotoyesvski, Tolstoi, Clarín, Blasco Ibáñez…, porque como podemos leer en las novelas de dichos auoteres, muchas de las mujeres que en ellas se reflejan son de clase burguesa, insatisfechas con su vida conyugal, y que buscan refugio en un hombre más joven que su marido, guapo, interesante; pero que les acaba llevando a la ruina. Todas ellas siguen el modelo creado por Flaubert, Emma Bovary.
Emma Bovary representa el ideal de mujer burguesa, con una vida, que no permite grandes dispendios, pero si acomodada, como la que llevaba gran parte de la burguesía decimonónica; y que siguiendo el modelo social de la época desea llevar un nivel de vida mucho superior a la que le permite su economía. Al no poder gozar de esta vida, ello le genera un estado de insatisfacción continua, a causa de un contraste entre sus ilusiones de llevar una vida de grandes lujos y sentirse deseada por otros hombres; y el contraste de la realidad en la que vive, su vida acomodada y su marido, un pobre hombre que no sabe expresar el amor que siente por su mujer; lo que conduce a Emma a un estado crónico de depresión y de incomprensión por parte de su marido y su familia. Como consecuencia de ello Emma le es infiel a su marido, Charles, con diversos hombres, mientras gasta todo el dinero de la familia, llevándola a la ruina; como por ejemplo con Rodolphe Boulanger, que finalmente la abandona cuando ella le propone de escapar juntos; o con León, un estudiante de derecho, que hace lo mismo que el amante anterior, abandonarla.
Pero lo que más llama la atención del libro y lo que causó tanto revuelo en la época, no fue el hecho de encontrar en una obra una mujer infiel, sino que ésta no se arrepienta de lo que hace, ya que lo hace con plena consciencia y muy segura de ello. Recordemos que nos encontramos a mediados del siglo XIX, donde comienza a darse en Francia una revolución literaria al chocar dos tendencias como son el realismo y el naturalismo, las cuales buscan plasmar la realidad del momento; la parición de nuevos escritores con una vida bohemia y llena de excesos pero que rompen las barreras establecidas como el Baudelaire, uno de los primeros poetas malditos. La obra combina diversos estilos literarios, comenzando por el realismo, al plasmar la realidad social de la época; o romanticismo tardío por el trágico final que tienen los protagonistas, decantándose por el suicido al ver su mísera vida o dejarse morir de amor por la pérdida del ser amado.
De tras fondo se puede apreciar una crítica social al estilo de vida burgués que tanto caracterizó a la Francia decimonónica posterior a la revolución francesa y al gobierno napoleónico, basado en las apariencias, en el qué dirán y en una vida banal y superficial.
En su lectura se puede apreciar que no se trata de una novela escrita a vuela pluma, sino que es una novela estudiada, trabajada y escrita con un cuidado y un esfuerzo considerables, durante seis años que es lo que le costó escribirla. Aparentemente se trata de una novela que trata el deseo frustrado de una mujer, pero si la leemos con detenimiento, se puede entender por qué tuvo tanto éxito e influencia en su momento, llegando incluso a nuestros días, y generando términos para expresar el estado anímico de la protagonista, el cual padecen un gran número de mujeres, tanto en el siglo XIX como en el siglo XXI: bovarismo.

28 febrero 2011 19:25
Bovarismo, lo desconocía, el artículo es muy interesante i está muy bien escrito, (me ha entretenido mucho) libro a favoritos, gracias por la información.