Santo y Seña: Primeras impresiones
Por todos es sabido que las primeras impresiones nunca son lo que parecen, nuestros ojos sólo nos muestran lo que nos interesa ver y conocer de una persona, ya sea bueno o malo. Y nadie mejor que Jane Austen (1775-1817), para reflejar este cúmulo de circunstancia y enredos en los que nos vemos envuelto, y que podemos ver copiados de la naturaleza humana en su novela Orgullo y Prejuicio.
Orgullo y Prejuicio, se podría definir como una de las primeras comedia románticas en la historia de la novela; ya que el juego de enredos, ironías y malas impresiones que se dan desde el primer momento, invitan al lector a seguir en su lectura sin caer en tediosas descripciones, sino que desde el primer capítulo se centra en materia, haciendo de esta manera la lectura mucho más amena.
La obra se sitúa en torno a la burguesía agraria decimonónica a la que la misma autora era perteneciente, de ahí que esté tan bien expuesta y ambientada, reflejando las características de la sociedad; el tema central gira en torno al matrimonio de la protagonista, y la difícil decisión a la que se enfrenta, junto a sus hermanas, ya que elegir un buen compañero no es fácil, porque puede caer en malas decisiones a causa de una inmadurez, o una indisciplina sentimental, como consecuencia de un alimento de la vanidad. En nuestro caso, la historia de amor clásica, es decir, amor en crisis, enredos, personajes secundarios vitales para la trama y un final feliz; es protagonizada por Elizabeth Bennet, segunda hija de la familia Bennet, compuesta por cinco hijas casaderas; y Fitzwilliam Darcy, personaje central masculino, el cual representa el papel de burgués altanero, orgulloso y cargado de prejuicios, pero con un gran interior.
Para ponernos en situación daremos unas pequeñas pinceladas a la trama, ya que deseamos que la novela sea leída y disfrutada por el lector: en un baile celebrado en el pueblo de Meyton donde el Sr. Bingley, el cual ha alquilado una casa en el lugar, acompañado de sus dos hermanas, su cuñado y su amigo, el Sr. Darcy, acuden al mismo, y conocen a las hermanas Bennet. Entre Sr. Bingley y Jane, hermana mayor de Elizabeth, surge un romance; pero Darcy no se siente atraído por la hermana de Jane, ya que la considera mucho inferior a él, y estas palabras son escuchadas por la propia Elizabeth, la cual se generará una mala impresión de Darcy, como un hombre orgulloso y soberbio que ha ofendido su vanidad; y él de ella como una mujer inferior a su clase social, y por ello, no la considera digna de sus atenciones. Poco a poco vamos viendo como en diversas ocasiones los protagonistas se van encontrando, dando pie a diversas situaciones de enredo, acompañadas de gran ironía y diálogos, que muestran el manual de charlas intranscendentales y las formas educadas de comportamiento en sociedad; y como finalmente la visión del uno hacia el otro cambia, ya que, han sufrido un proceso de maduración personal que permite conocer el interior de las personas, y no las primeras apariencias, que generalmente nos llevan a error.
Lo mejor de la novela, es la capacidad de Austen de copiar aspectos cotidianos y afines a la vida real y a la propia naturaleza humana. Muchos nos podremos sentir identificados con Elizabeth, por su frescura, inteligencia, y la viveza de su ingenio; lo que le permite llegar a conocer el interior del Darcy, sólo camuflado por un exterior frio, y estirado; en el cual se esconde un ser tímido y bondadoso, como se puede observar en la novela; y capaz de superar los obstáculos de clase social que giran en torno a la pareja, y a la primera impresión generada entre ambos.
Pero dentro de la novela encontramos una crítica social muy potente; recordemos que la obra está escrita dentro de un periodo de transición entre el ideal georgiano y el victoriano; donde la mujer no tenía acceso a una educación igualitaria a la del hombre; ya que sólo se educaba en internados o por iniciativa paterna; de ahí que Austen, que siempre gozó de una rica educación liberal, apueste por ella en sus obras, (tal y como han sido educadas las hermanas Bennet, incluida la protagonista), alejada de los talentos que tanto las caracterizaban, basados en las diferentes habilidades que una mujer debía poseer si deseaba atraer la atención de su marido. Muestra la angustia de la mujer por encontrar el marido adecuado, a causa de la presión social a la que es sometida, y como ello, en muchas ocasiones lleva a cometer un error que difícilmente tenía solución.
Recomiendo está obra a todas aquellas personas que disfruten con novelas románticas y de enredos, pero no con un argumento ligero, ya que la composición, la trama y el fondo psicológico de las personajes, junto a unos diálogos enriquecedores; caracterizado por su gran realismo sobre las naturaleza humana, con una estructura clásica y una trama narrada que forma un todo, hacen de esta novela una de las mejores comedias románticas que he tenido el gusto y el placer de leer, e invito a todos a su lectura, porque no dudo de que la disfrutarán.
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