Santo y Seña: Stefan Zweig, ese Gran Desconocido
26-enero-2011Patricia Martí
La primera vez que escuché el nombre de Stefan Zweig fue en primero de carrera, y lo cierto es que no me llamó la atención. No fue hasta varios años después, cuando estando en clase volví a escucharlo y finalmente me decidí a leer su biografía escrita por él mismo.
Su libro titulado ‘El mundo de ayer. Memorias de un europeo’, es un recorrido por la Europa de finales del siglo XIX hasta mediados del siglo XX, desde una perspectiva personal abordando
diversos aspectos sociales, culturales y políticos, pero sin tomar partido. En dicha obra nos
permite conocer a esa Europa floreciente en Vanguardias que permitió un desarrollo, no sólo
cultural, sino tecnológico y cómo todo ello cambió, tras la Primera Guerra Mundial.
Stefan Zweig comienza su obra con un prólogo, en el cual nos da las razones del porqué de su
obra, ya que poco después terminaría quitándose la vida, por sentirse un apátrida. Pero una
vez nos adentramos dentro de ella, observamos está escrita de una forma brillante, con una
rica escritura la cual no se hace tediosa ni abrumadora, todo lo contrario invita al lector a
seguir leyendo.
Como hemos dicho, la obra nos permite conocer como fue la vida de esta persona, una vida
intensa en varios aspectos, pero tenemos que señalar que respecto a su vida personal Stefan
Zweig no hace mención alguna, ya que es muy cuidadoso con los detalles, pero sí que nos da a
conocer la cantidad de relaciones que tuvo con los personajes intelectuales del momento ya
sean escritores, músicos, artistas…, de los círculos vanguardistas del momento.
La obra comienza narrando cómo era la vida en la Austria de finales del siglo XIX, llena de
cultura, de grandes músicos, de grandes auditorios y teatros. Con una sociedad conservadora,
la cual nos da a conocer tanto por parte de los hombres como de las mujeres, no sólo de
puerta para fuera, sino en el interior del hogar, dando detalles muy interesantes, como era la
forma de vestir o de peinarse por parte de las mujeres que tardaban horas; la forma de
cortejar a una mujer; los hábitos de moda del momento de los hombres que deseaban
estudiar o ejercer una profesión; y como era todo ello vivido por una sociedad, donde la gran
parte de la población era judía, como es el caso de su familia.
Una vez comienza a ir a la escuela, el autor nos permite conocer el sistema educativo de la
antigua Austria, un sistema vertical, el cual no llamaba a la motivación, y a través de este
sistema llegamos a la Universidad de la mano del autor. Y a partir de este momento nos
adentramos dentro de un gran mundo cultural de la vanguardia europea de principios de siglo
XX de la mano de Stefan, ya que nos presenta a grande personajes del momento como son
Hugo von Hofmannsthal y Rainer Maria Rilke, dos grandes poetas alemanes.
Gracias a sus primeras publicaciones, pudo enriquecerse viajando por gran parte, no sólo de
Europa, sino del mundo, por lo que estudió un gran número de lenguas y pudo hacer
traducciones de libros, como son los poemas de los autores malditos franceses, Baudelaire,
Verlaine y Verhaeren, los cuales marcaron estilo son su espíritu rupturista e inconformista.
Podemos observar a través de la lectura el epicentro del mundo dadaísta que surgió en Zurich
durante la Primera Guerra Mundial donde estuvo exiliado, y donde pudo conocer a grandes
intelectuales como Romain Roland, un gran pacifista y amigo suyo, que le influyó de forma
notable.
Otros personajes a destacar que conoció en su vida fue el escritor Thomas Mann, Einstein, incluso llego a ser vecino de Hitler en Dresde.
Tras la Primera Guerra Mundial narrada de forma detallada, pero sin caer en detalles
morbosos, el estallido de ésta y cómo se entera la población, los horrores que supuso, visto
desde los ojos de un intelectual, el descrédito de los gobernantes a los cuales se les había
tenido una fe ciega, el horror de la barbarie humana…
Una vez finalizada la guerra, llegamos, como dice el autor, a una época relativamente tranquila,
como son los felices años veinte. Cómo Europa intenta renacer de sus cenizas con una élite
cultural, una nuevas Vanguardias, como es el germen del Teatro del Absurdo por parte de
Apollinaire; pero con un aire muy diferente, porque muestran esos horrores de la guerra. Pero
como nos hace ver autor, de telón de fondo podemos ver el germen y el nacimiento de unos
totalitarismos, no sólo en la vecina Alemania, sino por toda Europa, cómo van tomando más
fuerzas por parte de una población desgastada por la guerra, con hambre y con grandes
periodos de crisis.
Los momentos previos al estallido de la segunda Guerra Mundial, las barbaridades cometidas
por parte de un gobierno nacionalista como es las diversas prohibiciones a los judíos, la quema
de libros, o la prohibición de representaciones de obras escritas por judíos como le ocurrió a
nuestro autor. Que como la gran mayoría de intelectuales acabó emigrando a América dónde
finalmente acabó quitándose la vida.
Por ello he querido hacer este breve artículo a este gran escritor, por su gran prosa, por su rica
vida cultural y social rodeado de los grandes personajes del momento, y por este libro, el cual
recomiendo sin ninguna duda, porque nos permite conocer a la Europa de finales del siglo XIX
y mediados del XX, desde un punto de vista social, político y cultural a través de la pluma de
Stefan Zweig.

26 enero 2011 11:43
Un gran artículo sobre un gran escritor. Enhorabuena.
26 enero 2011 14:21
Quiero dar mi enhorabuena a Patricia Martí, junto a quien cursé la licenciatura de Humanidades. Siempre he sabido la calidad humana que posee y su gran valía profesional. Dada su juventud y su enorme entusiasmo, creo y espero que llegará muy lejos.
El artículo ha despertado mi interés por Zweig, e invita a leerle.
Suerte Patricia!
26 enero 2011 14:49
GRACIAS POR ACERCARNOS A ESTE AUTOR TAN INTERESANTE. ESPERO CON ILUSIÓN TU PRÓXIMA COLUMNA.
31 enero 2011 12:02
Mi querida Patricia
Enhorabuena por tu artículo sobre Stefan Zweig.Has descrito de manera sublime la categoria literaria de este autor.
La verdad es que has despertado en mí el interes por sus obras.
Estaré atento al próximo articulo.
13 febrero 2011 22:55
Muy buen artículo, ha conseguido despertar mi curiosidad por Stefan Zweig. ?