Editorial Narradores

Conejos, Gazapos y Errores de Farmacia de Guardia

7-enero-2011Llum Saumell Pascual

Frase-cita de la semana: “Hay obras maes­tras que lo son por el monu­men­tal abu­rri­miento que pro­vo­can”. Luís Gar­cía Ber­langa.

La pala­bra de la semana es GAZAPO que es un conejo joven, pero tam­bién se refiere a cuando se detec­tan erro­res en el len­guaje hablado o escrito. En reali­dad el gazapo del error no tiene nada que ver con el joven conejo. Tiene una eti­mo­lo­gía dife­rente, pues pro­viene de la anti­gua pala­bra espa­ñola gaza­fa­tón, deri­vada a su vez de la griega kakén­fa­ton, con el sig­ni­fi­cado de “error de len­guaje” o “pala­bra mal­so­nante”. El gazapo ani­mal de lar­gas ore­jas toma su nom­bre de otra pala­bra, aun­que tam­bién griega: dasu­pous con el mismo sig­ni­fi­cado de conejito.

Frag­men­tito de la semana, curio­si­dad y dudas, todo en uno: Muchos gaza­pos es lo que un grupo de far­ma­céu­ti­cos ha reunido en “Anéc­do­tas de far­ma­céu­ti­cos. ¿Turno de guar­dia o en guar­dia?” Reco­nozco que se me traba la len­gua, o direc­ta­mente pro­nun­cio mal, muchos medi­ca­men­tos, enfer­me­da­des o mar­cas y que en mi pro­pia fami­lia hemos “bau­ti­zan” algu­nos pro­duc­tos de labo­ra­to­rios far­ma­céu­ti­cos. Nadie como los far­ma­céu­ti­cos para expli­car hasta dónde llega la crea­ti­vi­dad de los clien­tes y posi­ble­mente crea­mos que es un chiste el que pidió “supo­si­to­rios de nitro­gli­ce­rina” o “agua exa­ge­rada”, pero no son leyen­das urba­nas. Son peti­cio­nes reales, como el hom­bre que pidió unos “pro­fi­te­ro­les” y, tras des­ci­frar la comanda, el inte­li­gente pro­fe­sio­nal de la far­ma­cia le ven­dió una caja de pro­fi­lác­ti­cos que no esta­ban relle­nos de nata.

El perio­dista Gar­cía Cos­toya ha que­rido ren­dir home­naje a la labor de los far­ma­céu­ti­cos y con­tactó con cen­te­na­res de far­ma­cias para reco­pi­lar datos curio­sos: algu­nas anéc­do­tas se repi­ten en dis­tin­tos luga­res de España.

Algu­nas peti­cio­nes son ver­da­de­ros jero­glí­fi­cos del len­guaje y requie­ren pacien­cia, peri­cia e ima­gi­na­ción de quien expende los medi­ca­men­tos: “Con­suelo, dame esa pomada roja y negra… el trono del Cid, que me va tan bien para las pier­nas”, le pidió una clienta a su far­ma­céu­tica de toda la vida, quien dedujo que se estaba refi­riendo a la crema Trom­bo­cid, que se dis­tri­buye en cajas de color negro… ¡y amarillo!

Gar­cía Cos­toya hace ade­más un repaso de la forma de pre­sen­ta­ción de los muchos medi­ca­men­tos que hay en el mer­cado y a sus nom­bres, lo que pro­voca cierta con­fu­sión como la de la mujer mur­ciana que se que­jaba al far­ma­céu­tico de que su médico casi le había echado de la con­sulta por pedir «sexoo­ral», cuando lo que real­mente pedía era una receta de Seroxat.

Los pre­pa­ra­dos más comu­nes no se libran de los gaza­pos: el suero fisio­ló­gico —soli­ci­tado como suero mor­fo­ló­gico o suero psi­co­ló­gico, entre otros neo­lo­gis­mos impro­vi­sa­dos—, ni tam­poco los encar­gos que las muje­res hacen a sus mari­dos: “Nece­sito ani­llos de los Nibe­lun­gos” y, real­mente, lo que que­ría su esposa era que com­prara “ani­llos vagi­na­les Nuva­ring”. A veces, las peti­cio­nes ade­más de cómi­cas son impo­si­bles de cum­plir: “He oído en la tele lo del tikis mikis —por el pará­sito anisa­kis— del pes­cado y quiero algo para fumi­garlo y poder­nos comer el pes­cado fresco”, o una situa­ción lamen­ta­ble­mente más habi­tual de lo que sería desea­ble: “El vier­nes pasado —la con­sulta en la far­ma­cia tenía lugar un mar­tes— tuve rela­cio­nes con un chico. ¿Me pue­des dar la píl­dora del día des­pués?”.

Seguro que otros depen­dien­tes tie­nen anéc­do­tas pare­ci­das: libre­ros, ferre­te­ros o ven­de­do­res de cupo­nes… Seguro que podéis con­tar más de un gazapo parecido.



Un Comentario en “Conejos, Gazapos y Errores de Farmacia de Guardia”

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  1. Joaquim parera dice:
    7 enero 2011 17:46

    lo de los pro­fi­te­ro­les tiene raiz en el sub­cons­ciente, ya que el que los com­pra sabe de ante mano que el objeto com­prado profiterol-profiláctico antes o des­pues aca­bará relleno de nata

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