Babel
La Palabra de la Semana
La frase-cita de la semana: “¡Que la mujer sienta el placer de Venus penetrarla hasta lo más profundo de su ser, y que el goce sea igual para su amante que para ella! ¡Que las conversaciones amorosas y los dulces murmullos no se interrumpan jamás!“. Ovidio (poeta romano, 43 aC, 17 dC) “Arte Amatoria”.
La palabra de la semana: Babel es un sustantivo femenino invariable que proviene del vocablo hebreo bavel, cuyo significado es “confusión”. En latín Babel era un nombre propio usado a veces como sinónimo de Babylonia, es decir, la ciudad donde se irguió la torre que quería alcanzar el cielo y cuyos obreros no se entendían por hablar lenguas diferentes. También se designa “Babel” a la propia torre.
La fotografía es de una conocida pintura de Brueghel “El Viejo”.
Cuenta el Génesis que Yahveh quiso evitar que la edificación terminara e hizo que los constructores comenzasen a hablar diferentes lenguas, luego de lo cual reinó la confusión y se dispersaron por toda la tierra. De esta manera se explica el nacimiento de los distintos idiomas pues antes toda la Tierra tenía una misma lengua y se usaban por tanto las mismas palabras. Cuando emprendieron el enorme reto de elevar una torre que “rascara los cielos”, Dios quiso castigar su soberbia o, tal vez, pensó que si toda la Humanidad se unía podía conseguir todo aquello que los mortales se propusieran, incluso alcanzar el cielo, la morada de las divinidades.
Actualmente, y en muchos idiomas distintos, babel significa “lugar en que hay gran desorden y confusión o donde hablan muchos sin entenderse” o “desorden y confusión” o “alagarabía”.
Respondiendo dudas: me comenta Manel que se acercan días de banquetes pantagruélicos y tiene razón porque se trata de un adjetivo que aplicamos sólo a las comidas, festines, comilonas… aunque provenga de un personaje literario, la obra de François Rabelais (1494-1553): “Gargantúa y Pantagruel”. En Euskadi, además, Gargantúa es una tradicional atracción infantil, una especie de tobogán que “engulle” a los niños. Rabelais expresó en tono satírico las preocupaciones políticas y filosóficas de sus contemporáneos. Por su espíritu humanista, sus críticas a la superstición y su confianza en la naturaleza humana se le relaciona con Erasmo de Rotterdam o Jonathan Swift.
El fragmentito de la semana: “Gargantúa y Pantagruel”
- ¿Cómo será -observó Gargantúa- que el hermano Jean pueda tener tan hermosa nariz?
- Porque así lo quiso Dios -repuso Grandgousier-; que Él, en su divino arbitrio, nos modela como los alfareros sus vasijas.
- Y como el monje Jean -añadió Ponócrates- fue el primero en acudir al mercado de las narices, adquirió las más bellas y grandes.
- Seguid si queréis -adujo Jean-, pero, según la verdadera filosofía monástica, habéis de saber que lo que decís se debe a que mi nodriza tenía las tetas blandas y, hundiéndose en ellas mi nariz como en manteca, fueron creciendo a su sabor, como crece la pasta con la levadura. Las nodrizas de pechos duros hacen chatos a los chiquillos. ”
Desmitificando y parodiando: Paul McCarney versiona “Yesterday” (¡atentos a la letra!) http://www.youtube.com/watch?v=MNqwhbJmKjI&feature=related
