Western y Senderismo Nudista: los Bestsellers del Nazismo
31-agosto-2010Raúl Luceño
Anécdota histórico-literaria para el día de hoy. Y es que nos vamos a remontar a los terribles años en los que el régimen nazi dominaba su país y una buena parte de Europa. Así, si hubiésemos de establecer una relación literaria entre este movimiento dictatorial y la literatura seguro que los asociaríamos a obras de corte mitológico, en el que se ensalzarían héroes arios y en el que, obviamente, revisaría la historia para menospreciar todo lo que tuviese tintes judíos. Además de ello, seguro que todos tenemos la imagen en nuestra cabeza de enormes piras incendiarias cuyo combustible eran libros elegidos por el regimen liderado por Adolf Hitler.
Pues sí, todo éso pudo ser o fue así, pero además de ello, un reciente estudio ha hecho público otras peculiaridades literarias de la época y del movimiento nazi que, la verdad, es que me han sorprendido bastante. La tesis en cuestión se titula ‘Leer bajo Hitler. Autores, bestsellers, lectores en el Tercer Reich’ y como titulares relevantes nos muestra que el autor favorito del Führer era un tal Karl May, especializado en el género western, y que uno de los libros más vendidos en la Alemania nazi fue un manual para practicar senderismo sin ropa.
Bueno, reconozcamos que estas pueden ser las notas más coloristas del citado estudio, pero realmente y como pueden imaginar, el ‘Mein Kampf’ del dictador era el libro del que más copias se vendieron (tuvo tiradas de 12,5 millones de ejemplares) y, junto a éste, nos encontramos títulos archiconocidos como ‘El Principito’ o ‘Lo que el viento se llevó’.
El autor de este ”Leer bajo Hitler. Autores, bestsellers, lectores en el Tercer Reich”, un tal Christian Adam, estudió unos 350 títulos de dicho periodo y analizó su aparición y repercusión. En este enlace pueden ver otros aspectos del estudio, la influencia y la importancia de la censura, la maquinaria impuesta por el aparato de propaganda nazi capitaneado por Goebbels y más detalles.
Sirva para, al menos, ver que en una época y en un movimiento tan totalitario aún se podían entresacar detalles ridículos que eran tomados en serio por Hitler y sus acólitos, como lo son unos libritos de indios y vaqueros o la guía aria para pasear completamente desnudo. Desgraciadamente, ésto no impidió que todo lo que causaron fuese digno de la más escalofriante novela de terror.
