Agustina Secreta su Condición (Secreta de Secretar, no de Secreter)

Si me preguntáis si alguien en la vida (quitando a la madre, claro está) quiso más a Pilar, que su esposo Fernando, os diré que no. Pero esto podría no deciros nada, puesto que a lo mejor nadie quiso nunca gran cosa a Pilar, y Fernando a lo mejor la quiso un poquillo, yo que sé, como se quiere a un primo de un amigo. Y puede que Pilar rodase por la vida sin ser querida (sí, claro a excepción de su madre), pero al mismo tiempo sin darse ni cuenta, lo cual proporcionaba cierto equilibrio al asunto.
Que Larsson ha puesto de moda la literatura sueca con su trilogía “Millennium”, no es nada nuevo ya que a su rebufo, están entrando en nuestros hogares muchos títulos de autores de ese país, desconocidos la inmensa mayoría hasta este momento.
Después de escribir la semana pasada, sobre los atinados versos de Martin Niemöller, he pensado mucho en esas otras personas que cuando tuvieron que enfrentarse con el horror de las injusticias sangrientas que se producían a su alrededor, sí que alzaron su voz, sí que gritaron y sí que protestaron para intentar detenerlas, aunque a muchos les costase la vida.
La frase-cita (larga) de la semana:
