Editorial Narradores

Del Día de Ayer…

24-abril-2010Raúl Luceño

v class="centro">Tira cómica sobre el Día del Libro de Manel Fontdevila

Del día de ayer, esto es, del Día del Libro me he que­dado con la misma sen­sa­ción que comen­taba César Coca en su blog Diver­gen­cias: que fue un poco light, un poco gris. No sé, no he per­ci­bido gran­des movi­mien­tos por la calle rela­cio­na­dos con el mundo edi­to­rial. No he visto gran­des esca­pa­ra­tes en las libre­rías, no he visto muchas rosas…

Ade­más, tam­poco parece exis­tir ahora mismo — o, al menos, esa es mi per­cep­ción — nin­gún ejem­plar super­ven­tas que aca­pare toda la aten­ción mediá­tica y que con­gre­gue junto a él inaca­ba­bles filas de admi­ra­do­res ansio­sos de que el autor o autora en cues­tión estampe su firma sobre su obra.

A lo mejor es que, sin­ce­ra­mente, durante el día de ayer, no salí mucho y pasé la mayor parte del día en el tra­bajo y en casa, pre­ci­sa­mente, leyendo. Eso sí, no sólo leí el libro que me traigo ahora entre manos si no que tam­bién pasé mucho tiempo delante de la pan­ta­lla del orde­na­dor y en él leí muchas cosas sobre la cele­bra­ción del 23 de abril.

Es más, es en la blo­gos­fera y en las redes socia­les donde encon­tré más movi­miento rela­cio­nado con el Día del Libro. Para mues­tra les voy a dejar tres mues­tras de curio­si­da­des que me gus­ta­ron o lla­ma­ron mi aten­ción y que nacie­ron como excusa a San Jorge.

Por ejem­plo, el micro­re­lato que el autor cata­lán Quim Monzó ha escrito para un imán de nevera. La ver­dad es que este tipo es todo un crack y con motivo de la jor­nada de ayer y con el apoyo de la mul­ti­na­cio­nal fran­cesa FNAC, ha creado una pieza lite­ra­ria que bien podrá deco­rar nues­tras neve­ras y que dice así:

En cuanto acaba el libro y lo cie­rra ya lo ha olvi­dado por com­pleto. De modo que observa un ins­tante la cubierta, con curio­si­dad, y acto seguido busca la pri­mera página y empieza a leerlo.

Como siguiente ejem­plo hallado en la red de redes en torno al Día del Libro, la tira cómica que enca­beza esta entrada y que es obra del dibu­jante Manel Font­de­vila, res­pon­sa­ble del blog Esto es Impor­tan­tí­simo. Me parece diver­ti­dí­sima y, sobre todo, muy pero que muy acertada.

Y por último, les voy a dejar con un texto creado y hallado en el blog Cose­cha del 66 que me parece per­fecto como forma para pro­mo­cio­nar la lectura:

Con­fieso que he cabal­gado por tie­rras de la Man­cha a lomos de un viejo caba­llo, y me han tra­tado de loco, qui­zás por el hecho de pasar cien años en una aldea lla­mada Macondo, a lo mejor por inten­tar lle­var un sim­ple ani­llo a los fue­gos del des­tino, sin casi nin­guna espe­ranza, y luchar en los cam­pos de Pelen­nor con­tra ejér­ci­tos sin final lide­ra­dos por el Señor Oscuro. Puede ser que esa fuera la razón que me lle­vara a des­can­sar en una Mon­taña Mágica.

Con­fieso que he bus­cado teso­ros en islas y bar­cos hun­di­dos, que he sido pirata, buca­nero, fili­bus­tero y ofi­cial de la marina que los per­se­guía. He cru­zado asi los cabos de Hor­nos y Buena Espe­ranza al lomo de tor­men­tas impo­si­bles, obse­sio­nado por balle­nas blan­cas, y he lle­gado a ser un viejo en el mar.

Con­fieso que he sido juga­dor, her­mano de un tal Kara­ma­zov, en la Gue­rra y en la Paz, aun­que fue en la gue­rra donde segué la vida de infie­les en Flan­des como falso capi­tán de los Ter­cios, para luego pasar a ser un coro­nel a quien nadie le escribía.

Con­fieso que he sido poeta en Nueva York, escrito can­cio­nes deses­pe­ra­das, alguna rima y más de una leyenda, y que he gri­tado más de una vez “todos a una”. Que he cojeado metién­dome con un hom­bre a una nariz pegado y que siendo bus­cón en vie­jas calles de Madrid metido, me tope con unas tales Jacinta y Fortunata.

He inves­ti­gado crí­me­nes sin cuento, como duro detec­tive en Los Ánge­les, como bigo­tudo belga en tre­nes, como fran­cis­cano en monas­te­rios. He sido empe­ra­dor tar­ta­mudo, de píca­ros laza­ri­llo, azteca antes de Cor­tes, amante en indo­ne­sia. He visto cons­truir pirá­mi­des como faraón y derri­bar impe­rios como legionario.

En fin, con­fieso que he vivido. Con­fieso que he leído.

Hasta aquí mis impre­sio­nes sobre el día de ayer…



4 Comentarios en “Del Día de Ayer…”

Editorial Narradores no asume responsabilidad alguna por las opiniones que los usuarios puedan expresar, ni las comparte necesariamente por el simple hecho de haberles proporcionado herramientas de divulgación y participación.

  1. David Villar Cembellín dice:
    26 abril 2010 1:18

    Pues a mí el cuento de Quim Monzó me pare­ció una bou­tadé pero de mucho cuidado…

    Res­pecto al Día del Libro… pues me com­pré unos cuan­tos, como siempre.

  2. Llum dice:
    28 abril 2010 19:22

    Para mi el Día del Libro es un día ale­gre y feliz y pude vivirlo un poquito en Cata­lunya. Me gusta este “con­fieso” q

  3. Llum dice:
    28 abril 2010 19:23

    Para mi el Día del Libro es un día ale­gre y feliz y pude vivirlo un poquito en Cata­lunya. Me gusta este “con­fieso” que has incluído y sobre Monzó, a mi me gusta mucho, pero no he leído su libro imán… El chiste, genial, como siem­pre casi todos los de Manel Fontdevila.

  4. Michael Saenz dice:
    3 mayo 2010 21:43

    El Día del libro debe ser una fecha no solo para incul­car la lec­tura sino para reco­no­ver a aque­llos que escrriben.

Hacer Comentarios

Para escribir un comentario a este artículo, solo tienes que rellenar el siguiente formulario y pulsa el botón "Enviar »".Todos los comentarios son moderados por nuestro equipo de editores, por lo que es posible que tu comentario tarde algunas horas en hacerse público.

©2013 Editorial Narrador, S.L.
Editorial, Librería y Revista Literaria especializada en Nuevos Autores y Libros de Pequeña Tirada

_160512#ING