De Piratas, Bucaneros, Filibusteros y Otros Aconteceres
La Palabra de la Semana
La luna en el mar riela
en la lona gime el viento,
y alza en blando movimiento
olas de plata y azul;
y va el capitán pirata,
cantando alegre en la popa,
Asia a un lado, al otro Europa,
y allá a su frente Estambul (…)
Que es mi barco mi tesoro,
que es mi dios la libertad,
mi ley, la fuerza y el viento,
mi única patria, la mar.
La palabra de la semana: Pirata es una persona que, junto con otras, se dedica a atacar barcos en el mar con la finalidad de saquearlos o bien apropiárselos. El pirata está fuera de la ley, es un bandolero del mar. Hoy en día los piratas actúan también en el cielo: son los piratas aéreos que, bajo amenazas, obligan a la tripulación de un avión a modificar su rumbo. Algunos autores consideran que el nombre proviene de “pira” (griego pyros, fuego) por su afición a incendiar y otros del también griego “peira” (prueba) por su connotación de aventura. La RAE admite pirata como sinónimo de persona cruel y despiadada y también de clandestino (que tiene una historia curiosa que comentaremos otra semana).
El corsario era un marino contratado por un gobierno para atacar las naves de otro país. Aunque su actividad fuera el pillaje, disponía de un permiso escrito que lo amparaba ante las leyes marinas: de ahí la expresión “patente de corso”. Su nombre se relaciona con Córcega. Los bucaneros eran piratas de los siglos XVII y XVIII que faenaban en el Caribe y recibían su nombre (de origen francés) porque en la isla de La Española se comercializaba con carne ahumada al “bucán” o parrilla. Los piratas llamados filibusteros nunca actuaban en alta mar, sino que atacaban cerca de la costa de las Antillas allá por el XVII y tomaron su nombre por el barco ligero en el que se desplazaban. Por extensión, ahora está en desuso, un filibustero era también aquél que luchaba por la emancipación de las provincias ultramarinas de España.
Actualmente pirata y piratear (1) se asocia a la edición de obras sin tener derecho a hacerlas, a la falsificación de productos con marca o autor registrado y a la emisión (radio o televisión pirata) sin tener permiso legal.
Otra canción del Pirata… La del pirata cojo de Joaquín Sabina
“.. y como además sale gratis soñar
y no creo en la reencarnación,
con un poco de imaginación
partiré de viaje enseguida
a vivir otras vidas,
a probarme otros nombres,
a colarme en el traje y la piel
de todos los hombres
que nunca seré:
Al Capone en Chicago
legionario en Melilla
pintor en Montparnasse. (…)
Pero si me dan a elegir
entre todas las vidas, yo escojo
la del pirata cojo
con pata de palo
con parche en el ojo,
con cara de malo,
el viejo truhán, capitán
de un barco que tuviera
por bandera
un par de tibias y una calavera”
(1) Estos son los piratas que, dice Ramoncín y la SGAE persiguen.
