El Necronomicón
A lo largo de los años y de los siglos, desde que el hombre fue capaz de plasmar sus pensamientos y palabras en el papel (pergamino, o cualquier otro material), por medio de la escritura, muchos son los libros catalogados como mágicos y en los que supuestamente se encuentran fórmulas para poder comunicarse con dioses o demonios y conseguir así los deseos formulados. Ya hablé de algunos de esos libros en los artículos “Libros Negros” y “El Diablo y sus Libros”.
Hoy voy a hablar de unos de esos libros. Un libro mágico y terrible que contiene los secretos de los inicios de la humanidad y que tiene las fórmulas para despertar de nuevo a terribles monstruos que duermen a la espera de volver a dominar la tierra. Un libro que nos habla de los seres primigenios, de sus luchas con dioses arcanas y de su paciencia para volver a dominar la tierra y a los humanos.
“El Necronomicón” que etimológicamente significa algo así como las leyes de los muertos. Un libro escrito por el poeta árabe loco Abdul Alhazred alrededor del año 738 d.c. y que se tituló en su momento “Kitah Al-Azif” (“El Rumor de los Insectos por la Noche”).
Abdul Alhazred murió a plena luz del día devorado por un horripilante ser invisible, que lo descuartizó delante de innumerables testigos. Fue traducido al griego y al latín y en el siglo XI la iglesia Católica lo incluyó dentro de su lista de libros prohibidos.
Es quizá una de las historias más fascinantes e interesantes que he oído sobre libros malditos y prohibidos, pero ésta tiene además algo que la hace muy especial: todo es una invención, una gran mentira que tejió el grandísimo escritor Howard Phillips Lovecraft.
Lovecraft no sólo se inventó la existencia del libro, sino que además le dio forma. Aparece en muchos de sus relatos, desparramando datos sobre él y dando veracidad a unos de los grandes bulos de la literatura universal.
Tanto es así que hoy en día todavía hay gente que lo busca e incluso se pueden encontrar ofertas por el mismo, pidiendo verdaderas barbaridades de dinero. Incluso en el cine se hace referencia al libro como en “La Novena Puerta” de Roman Polanski. Aunque nunca se sabe, puede que la mentira sea que el libro no existe, precisamente para preservarlo de cazadores inconscientes. De todas las maneras si por casualidad os encontráis con algún ejemplar, tened cuidado.
