Villancicos
Muchas veces en estas páginas he escrito sobre las letras de canciones. Siempre lo he hecho porque me parecía que su contenido era poético, profundo o que por alguna razón, siempre relacionada con el sentimiento literario, habían dejado una huella en mí. Hoy no, hoy voy a exponer algunas letras de canciones, que todos nos sabemos y cantamos (o hemos cantado), pero que si se analizan bien son absurdas, incongruentes y muchas veces difíciles de digerir.
Me puso sobre aviso un artículo del periodista Carlos Herrera en la columna semanal que escribe en XL Semanal, parece que esta semana venía cargadito, y después de alucinar un poco y no creerme lo que estaba leyendo, me fui a Internet a husmear en el blog de 
Os aseguro que el título de este artículo no es una llamada de atención, ni un intento de captar unos cuantos lectores despistados; sencillamente se trata de la única expresión que tengo en mi cabeza después de haber leído un artículo de Pérez Reverte en la revista XL semanal.
- ¡Tabernera! – truena una voz que reverbera en mi cabeza como si yo misma fuera, toda entera, una caverna y esa voz ascendiera desde mis pies a mi testa. - ¡Tabernera! Dos vinos.
Ayer salió a la venta la nueva Gramática Española. Es la primera revisión que se hace desde el año 1931. Lo publica Espasa Calpe y es el resultado de un arduo y duro trabajo de investigación en el que han participado las ventidos academias de la lengua española.
Quizá haya alguien que lea este artículo y piense que está metido un poco a la fuerza, con calzador, en una revista eminentemente literaria. Puede que sí pero no me resisto, al calor del Goya honorífico que le van a dar a Antonio Mercero, por toda su trayectoria como director, a hablar de una película que me causó pavor y cuyo guión, sencillo pero duro, sigue siendo, pese a los años diabólicamente maravilloso.
Con este artículo solo pretendo puntualizar un punto (valga la redundancia), que tiene que ver con uno de los últimos libros en que la editorial Narradores ha colaborado en su edición. Y como no soy un experto en el tema, no me voy a atrever a profundizar en él, pese a lo cual pido disculpas de antemano si incluso al pasar de puntillas, cometo algún traspié.