Frases Publicitarias
Qué sería de nosotros sin la publicidad. No podríamos lavar tan blanco, ni pisar tan cómodo, ni descansar tanbien por las noches. Porque si no sabemos algo los anuncios lo remediaran y entonces comprenderemos qué es lo que tenemos qué hacer.
Aunque nos parezca un producto relativamente reciente, lo cierto que es que ya desde los antiguos tiempos de los faraones en el Antiguo Egipto, los mercaderes se valían de tetras y artimañas para conseguir incrementar sus ventas, como por ejemplo la de colocar piedras labradas en los caminos que conducían a la ciudad donde vendía sus productos, para llamar la atención sobre ellos.
En Roma y en Pompeya, las autoridades permitían que ciertas paredes fueran utilizadas para pintar y dibujar los productos que ofrecían los diferentes mercaderes y en Grecia, los juegos, también en paredes, se mostraba la público el orden de competición de los “deportistas” en la arena.
Pero en la actualidad la publicidad se ha convertido en mucho más que una idea para comercializar un producto, o una frase para llamar la atención sobre determinados artículos: es una forma de vida. Nos vestimos con lo que nos aconsejan, compramos los coches que nos indican y viajamos a los destinos que nos apuntan. Porque si no lo hacemos, salimos del sistema, nos convertimos en parias, en frikis que por el solo hecho de no ir como la mayoría, seríamos señalados con el dedo.
Por otro lado, hay que reconocer que las mentes pensantes que se encuentran detrás algunas frases publicitarias, son verdaderos genios de las palabras, pues consiguen que perviva en la memoria de todos el eslogan, y que nos acordemos de él cuando vamos a comprar. Incluso hay frases, que han pervivido en la memoria colectiva a través de los años y que cuando nos acordamos de ellas, lo hagamos con nostalgia y cariño.
Algunas frases célebres e increíblemente inteligentes.
Cerveza San Miguel: Donde va triunfa.
Caramelos M&M’s: Se deshacen en tu boca, no en tu mano.
Coca Cola: La chispa de la vida.
Gallina Blanca: ¿Cueces o enriqueces?
Viceroy: No es lo que tengo, es lo que soy.
L´OREAL: Por qué yo lo valgo.
Además todas cumplen esas cinco viejas normas, que no sé si son efectivas, pero que ahí están para que juzguéis.
1. Tener cinco palabras como máximo de longitud.
2. No mencionar la marca.
3. Ser declarativo (afirmativo, no interrogativo ni imperativo ni contener una petición).
4. Ser gramaticalmente completo.
5. Contener una aliteración, metáfora o rima.
