El Diablo y los Libros
Antes de meterme de lleno en faena, tengo que reconocer que he sido educado en la religión católica, como la mayoría de la población de España y Latinoamérica. Fui bautizado e hice la comunión sin tener muy claro el por qué de todos aquellos ritos. Con el paso del tiempo, probablemente debido a la estricta jerarquización de la iglesia y su negativa a evolucionar, he sufrido un alejamiento de ella hasta que me he anclado en el más absoluto y deprimente agnosticismo.
Hace pocas semanas he tenido conversaciones con varias personas que profesan tanto el catolicismo, como alguna otra religión minoritaria y mi sorpresa ha sido mayúscula pues tenían una fe ciega, no sólo en las consideraciones filosóficas de cada una de sus religiones, sino en la figura del diablo, de la que provenían todos los males y comportamientos amorales de las personas.
Después de mi sorpresa inicial, he reflexionado mucho sobre el asunto y he llegado a la conclusión de que les envidio. Sí, aunque suene raro es así, porque por lo menos tienen claro en qué creer, cuál es lo correcto y la diferenciación entre el bien y el mal. Y aunque no tenga mucho que ver, mi reflexión me ha llevado a hacer un somero repaso de las grandes obras escritas sobre el diablo a lo largo de la historia.
“Fausto” de Goethe. El escritor alemán publicó su poema en dos partes y en él se analizan las relaciones de Fausto, un mago que decide hacer un pacto con el diablo para conseguir esos poderes mágicos. El mito de Fausto tiene su origen en un personaje real, Georgius Faustus, que vivió entre el siglo XV y el XVI y que murió manipulando sustancias químicas.
“El Gran Grimorio”, atribuido a Antonio el Rabino, quien aseguraba que había redactado el libro basándose en textos autobiográficos del mismo rey Salomón. En el libro se especifica la manera de pactar con Lucifer Rofocal y muchas triquiñuelas para burlar al diablo y evitar que éste reclame lo pactado. Grimorio es todo aquel libro de conocimiento mágico escrito entre la Alta Edad Media y el siglo XVII y que contienen listas de ángeles y demonios, correspondencias astrológicas e instrucciones para lanzar encantamientos y hechizos.
“Gran Libro de San Cipriano” o “Ciprianillo”. Un libro de pactos satánicos e invocaciones que ha generado numerosas leyendas, entre las que destaca la que decía que las meigas gallegas aseguraban que había una copia del volumen, encadenado en los sótanos de la catedral de Santiago. Hoy en día el libro lo siguen consult ando adivinadores y ocultistas.
“Rituales Satánicos” de Anton Szandor LaVey. Una recopilación de textos de numerosas religiones en los que el nexo común es la forma de relacionarse con el mal en todas sus acepciones.
Hay muchos, muchos más y cada religión por minoritaria que sea, tiene sus diablos y demonios y su manera de acercarse a ellos. Ojalá todo fuera tan sencillo y fácil de identificar, pero me temo que la vida es mucho más complicada que infierno y cielo.
