Ismail Kadaré: Príncipe de Asturias de las Letras 2009
Ya conocemos el Premio príncipe Asturias de las Letras de 2009. Se llama Ismail Kadaré es de Albania y nació en 1936. Está en lo más alto de la literatura albana ya que con sus novelas, poemas y ensayos ha traspasado las fronteras de su país y su obra ha sido traducida a más de cuarenta idiomas.
Pero como tengo la impresión de que no es un autor seguido por grandes masas de lectores y que su figura no es muy conocida, me voy a permitir hacer un pequeño repaso a su vida para que por lo menos nos suene la vida de este hombre, ganador de uno de los más prestigiosos premios literarios de habla hispana.
Nació en Girokastra y en su infancia vivió la furia de la Segunda Guerra Mundial en la que Albania fue invadida por los nazis, los fascistas italianos y los comunistas soviéticos.
Después de ganar un premio de poesía se le abrieron las puertas del Instituto Gorka de Moscú, dónde escribió “El General del Ejército Muerto”, novela de gran repercusión en Francia. En el Instituto estuvo hasta que, por las rupturas de relaciones de Albania y Rusia, fue expulsado.
Entre 1970 y 1982 fue parlamentario en su país (sumido en una dictadura comunista) y siguió viviendo en él, hasta que en 1990 se exilió en Francia, donde vive actualmente.
La mayoría de su obra descansa sobre la historia de su país (de la que es gran conocedor) y de las relaciones que Albania mantuvo o rompió con la Unión Soviética o China y las diferencias entre católicos y ortodoxos. Así encontramos títulos como “El Largo Invierno” (1977), “¿Quién Ha Vuelto a Traer a Duruntine?” (1980) o “El Concierto” (1988).
Pero si algo tienen en común las obras de Kadaré es el totalitarismo. Ya que a lo largo de toda su producción literaria hace una incursión amplia y profunda en el tema, atracándolo desde los ámbitos posibles y convirtiéndose en su enemigo encarnizado.
Actualmente es miembro de la Academia de las Ciencias Morales y Políticas de París, de la Academia de las Artes de Berlín y oficial de la Legión de Honor Francesa.
Es pues un tipo inquieto, comprometido con la cultura y la política y aunque supongo que por descubrir, interesante.
