El Extremo de la Marginación
Sentado en la cama con los ojos cristalinos mirábase su cuerpo admirándose aquellas marcas; marcas que eran ofrendas de una vida marcada por la tristeza, en la que cada una, representaba a un camino elegido y alguna de ellas el regalo de la paliza recibida por aquellos que decían ser sus amigos.
Una mañana despertó y sintió un enorme alivio, vio que todo era diferente y se dio cuenta que ese día todo el mundo iba a querer ser su amigo, notaba algo distinto en su cara, sí, estaba sonriendo, era feliz, desde aquel momento empezaría una nueva vida.
Se levantó de un salto, con gran ilusión miró a su alrededor y notó las caricias del sol, su madre con un abrazo los buenos días le dio. Ya en la cocina un abundante desayuno le esperaba, más rápido que nunca lo tomó y hacia el colegió su rumbo emprendió.
Al llegar al instituto parado en la puerta se quedó, por detrás unos golpes en la cabeza le daban la bienvenida del nuevo día, eran sus amigos y amigas; en vez de quedarse serio como siempre él sonrió, atónitos se quedaron todos al ver esa expresión. Sin entrar a clase esperó hasta que la última persona fue a sentarse, desde aquel rincón de la entrada admiraba como sus compañeros le humillaban…
Como cambia la balanza al humilde brillo de un arma, de ser el más pringado pasó a convertirse en el más respetado.
Todos le decían cuanto le querían y lo mucho que de pegarle se arrepentían pero ya era demasiado tarde, su mente es poseída, por el dolor, por el sufrimiento y es cuando en el alma se abre una herida la sed de venganza sucumbe a tu vida…
Ese día fue como comenzó una nueva vida, sin que nadie sospechase cuantas se perderían.
Dedicado a aquellas personas que quieren ser amados y respetados, cuyo maltrato físico y psicológico por parte de un grupo de indeseados llevan a los más débiles a los extremos más insospechados…
