Antonio Vega, Para Siempre
Parece que últimamente sólo hablo de decesos y defunciones, pero hay épocas grises en las que, por coincidencia o no, se nos van grandes de las letras. Y la persona a la que hoy quiero homenajear era una grande de la poesía, pese a que su carrera de músico sea la que le ha llevado el reconocimiento del público.
Antonio Vega surgió en los ochenta de la llamada Movida Madrileña con Nacha Pop, grupo que fundó junto a su primo, Nacho García Vega. Sólo estuvieron encima de los escenarios una década, pero esos diez años y la posterior trayectoria de Antonio Vega, convirtieron sus canciones poco menos que en clásicos del pop español.
“La Chica de Ayer”, considerada por la crítica especializada la mejor canción del pop español, marcó toda la trayectoria de este músico triste y melancólico pero que tiene en su haber muchos otros títulos, cuyas letras son un puro deleite, poesía en su pura acepción. Estos dos son sólo algún ejemplo por los que siempre le recordaremos.
El Sitio De Mi Recreo
Donde nos llevó la imaginación
donde con los ojos cerrados
se divisan infinitos campos
Donde se creó la primera luz
germinó la semilla del cielo azul
volveré a ese lugar donde nací
De sol, espiga y deseo
son sus manos en mi pelo
De nieve, huracán y abismos
el sitio de mi recreo
Viento que en su murmullo parece hablar
mueve el mundo y con gracia le ves bailar
y con él el escenario de mi hogar.
Mar bandeja de plata, mar infernal
es un temperamento natural
poco o nada cuesta ser uno más
De sol, espiga y deseo
son sus manos en mi pelo
De nieve huracán y abismos
el sitio de mi recreo
Silencio, brisa y cordura
dan aliento a mi locura
Hay nieve, hay fuego, hay deseos
allí donde me recreo
La Hora del Crepúsculo
Quise compartir
todo lo que vi
cuando el crepúsculo nos sorprendió
a la soledad y a mí
Barcas que mecéis
el atardecer,
con la cadencia de vuestro vaivén
soñé la paz que hallé
Dormidos en el abrazo de la Tierra mi vida y yo
y en la consulta al infinito
un camino recto hacia la luz
Pasajeras del cielo desperezad
el batir remolón de alas, ¡dad la señal!
Verterán los ríos agua dulce al mar
El crepúsculo anunciará un nacimiento más
Eco que antes fue
voz de humano ser
oscureció y así llegó hasta mí
un canto de mujer
Entonces comprendí que siempre estuvo aquí
la melodía de las rocas y el mar, soplo crepuscular
Soñando con el abrazo de la tierra, dormido en él
Yendo y viniendo entre mi mundo y el otro que de todos es
Pasajeras del cielo desafiad a quien dude que esta es una
Historia real
Fue pasando el tiempo, aprendí a esperar
Hay crepúsculos que nunca nos sorprenderán
