Viaje a Través del Tiempo
Pocas veces miramos tras de nosotros, para pensar, para meditar en quién fue aquel y aquella que estuvieron en momentos cruciales de la historia y qué fueron nuestros ancestros, sin los cuales jamás hubiese sido posible existir para ninguno de nosotros.
Este será un tipo de viaje que haremos juntos a través del tiempo, para rememorar los instantes que dieron personalidad y relieve a la realidad que hoy en día vivimos gracias a ellos.
Madrid Dos de mayo
Un hombre galopa por senderos de tierra polvorienta y está dispuesto a entregar algo más que el pliego que lleva escrito como si con sangre fuesen impresas las letras, su vida misma. Se llama Pedro Serrano y su cabalgada dio al traste con la invasión francesa. Como un reguero de pólvora, fue inflamándose la llama de la libertad hasta que España entera se halló presta a tomar las armas. Pero… ¿Quién estuvo allí de nuestros ancestros participando activamente en los hechos? ¿Pudo ser aquella costurera que fue fusilada por llevar tan solo unas tijeras consideradas arma peligrosa para las tropas francesas? ¿O quizás el varón que con las manos en alto espera el tiro, en ese cuadro de Goya tan realista en que se ve con camisa blanca a quien ha de morir instantes después?
Lo cierto es que uno de aquellos que vivieron en tales momentos resultó antes o después ser nuestro antepasado y de él llegamos a descender. Las líneas caprichosas del tiempo y el linaje de cada familia transcurrieron por senderos azotados a veces por los hechos de armas, otras por el castigo de la enfurecida madre naturaleza, y algunas otras por el simple azar, que decide nuestros genes a su antojo, como si las parcas hilasen nuestras vidas a modo de marionetas de carne y sangre.
En Madrid aquellos días las gentes anduvieron escondiéndose en casas cerradas a cal y canto, en sótanos abandonados o reconvertidos para salvar las vidas y seguir luchando, los reyes se repartían el mundo y luchaban contra el emperador que barría Europa a sangre y fuego como solo Hitler lo haría más tarde… Miles de niños crecieron con las imágenes grabadas indeleblemente en sus mentes para transmitirlas a quienes dieron vida de sus carnes nacidos/as.
La crueldad que la guerra impone y el deseo de resarcirse de crímenes terribles de manos de franceses dieron como triste resultado que 16.000 soldados franceses, capturados por los españoles en la guerra fueran a parar a la isla de Cabrera para matarse entre ellos por un mendrugo de pan duro y combatir por sobrevivir pues nada les fue dado y todo les fue negado… ¿el pago a la crueldad? Allí murieron prácticamente todos y sólo unos pocos fueron llevados más tarde a su país de origen por manos inglesas.
Hoy descendemos de aquellos y debemos meditar en cuanto la historia ha dejado para nuestra enseñanza. ¿Habéis descubierto quiénes fueron aquello de los cuales descendéis y que sufrieron por vosotros como por mí?
La noche de los tiempos deja jirones de pensamientos inconclusos que nos permiten entrever lo que fue y quizás un poco de lo que será.
