‘Hacia el Amanecer’: Retrato de una Persona Bipolar
Últimamente las secciones de cultura de los grandes periódicos de nuestro país, así como de los grandes diarios europeos, se están haciendo eco del desembarco en el viejo continente del libro ‘Hacia el Amanecer’ de Michael Greenberg, un escritor neoyorkino que ha retratado en las páginas del mencionado volumen el trastorno bipolar que ha sufrido su propia hija durante años.
La llegada de este ‘Hacia el Amanecer‘, que en España será editado por el sello Seix Barral, viene respaldada por una unánime y positiva respuesta de la crítica estadounidense, que le ha llevado a convertirse en uno de los fenómenos editoriales en este país.
Hace cosa de un mes (fue exactamente el 27 de enero), una gran tromba de agua cayó sobre mi ciudad y yo fui uno de esos infelices a los que el agua inutilizó el coche. Me metí como un angelito en una hondonada que se fue llenando rápidamente hasta que tuve que salir por piernas, no fui el único (mal de muchos…).
La Literatura y la Poesía Española V
El próximo jueves nos encontramos ante un estupendo ejemplo de cómo un relato corto puede aglutinar un montón de aspectos que, aplicados a una novela, convierten a ésta en un éxito seguro: incertidumbre, desasosiego, intriga, golpes de amnesia, oscuridad…
Sé perfectamente que estás leyéndome ahora mismo y por eso te suplico, te pido, que te pongas en contacto conmigo, pero de forma directa, sin móviles ni i-books ni web-cams… Es decir, en persona. 
En el punto en que comienza el desierto del Thar adentrándome en éste en un cuatro por cuatro, ante mí se recortó la silueta poderosa e imponente del Castillo de Khimsar, que se alza como guardián que advierte del peligro que se cierne sobre el que se atreva a penetrar en el reino del silencio. Las dunas crecen a medida que el viajero entra en las arenas rojizas y calientes del Thar y desde la alta torre del castillo en la que me hospedé, se divisa el horizonte en el que sólo el sol y las arenas calcinadas reinan en un desierto en el que sólo crecen arbustos de diminuto tamaño, anunciando que otrora fue un lugar verde en el que posiblemente abundaron palacios con jardines hoy tragados por las arenas.