Doscientos años de Terror
El pasado 19 de enero se cumplieron doscientos años del nacimiento de un escritor maldito. Edgar Poe vino al mundo en Baltimore en 1809 y para que su estela de escritor maldito comenzase a escribirse pronto, fue criado por un matrimonio adinerado de Virginia, los Allan, ya que sus padres murieron cuando él era un niño. Su padrastro terminó desheredándolo, poco después de que el joven Edgar rompiera relaciones con él.
Estuvo en la universidad y en el ejército. Pero su gran pasión fue la literatura y su gran error, el intentar vivir de la misma en una época en la que nadie, o casi nadie podía conseguirlo. Contrajo matrimonio con una prima suya de 13 años de edad que murió dos años después de tuberculosis. Intentó crear su propio periódico (“The Stylus“) y no lo consiguió. Al final, con cuarenta años murió en extrañas circunstancias. Se ha especulado con el alcohol, las drogas, la tuberculosis, la rabia e incluso el suicidio. El caso es que Poe desapareció después de pasarse varios días vagando solo por la ciudad.
Su carrera literaria se inició con el libro de poemas “Tamerlán y Otros Poemas”, pero no sería hasta la publicación de “El Cuervo”, cuando comenzase a tener cierta notoriedad literaria. Para ganarse la vida, comenzó a trabajar en periódicos locales, escribiendo pequeños relatos que con el tiempo han llegado a convertirse en lecturas de culto.
Se le considera impulsor del relato gótico y muchos escritores posteriores, de renombre mundial, han sido influenciados por él: Charles Baudelaire, Fedor Dostoyevski, Franz Kafka, H. P. Lovecraft, Ambrose Bierce, Guy de Maupassant, Thomas Mann, Jorge Luis Borges, Julio Cortázar entre otros.
Como muchos otros genios murió en soledad y su vida bien podría ser el reflejo de esta reflexión suya: Mi vida ha sido capricho, impulso, pasión, anhelo de la soledad, mofa de las cosas de este mundo; un honesto deseo de futuro.
Llorémosle.
