Un Diccionario Etimológico
La mayoría de las promociones que ofrecen los medios de comunicación escritos para atraer nuevos clientes y fidelizar a los que tiene, suele ser en la mayoría de los casos, buenas operaciones de marketing pero cuyo producto final no vale ni siquiera el tiempo que tardamos en comprarlo. Y eso ocurre con libros, discos, gorras, camisetas y mini electrodomésticos.
Pero hace unas semanas conseguí un buen libro y a un buen precio, precisamente porque un periódico del grupo Vocento había sacado a la venta junto con el diario una colección de diccionarios y libros de consulta. El “Breve Diccionario Etimológico de la Lengua Castellana” de Joan Coromines y editado por Gredos no me costó ni siquiera diez euros.
Y aunque no es el diccionario completo, sus seiscientas páginas son una muestra perfecta de la evolución que han sufrido las palabras de nuestro idioma a lo largo de los siglos y cual es su procedencia.
Las siguientes son sólo un par de muestras de lo que nos podemos encontrar entre sus páginas.
Papa. Proviene del latín papas y éste a su vez del griego páppas, término de respeto que se daba a los eclesiásticos. La palabra papá es una forma afrancesada introducida en Madrid por la corte borbónica en el siglo XVIII.
Tocayo, 1739. Aunque su origen es incierto es probable que su origen se deba, por alusión, a la frase ritual de Derecho Romano Ubi tu Cajus, ibi ego Caja (donde tú seas llamado Cayo, a mí me llamarán Caya) que la esposa dirigía al novio al llegar a su casa la comitiva nupcial.
Es pues, algo más que un libro de consulta. Es un libro que nos muestra parte de la historia de nuestro idioma y con el que podemos pasar un buen rato descubriendo los antepasados de nuestros vocablos. Para que luego digan que el aprendizaje es aburrido.
