Ficus

I
Lacera con el cuchillo puntiagudo varias veces la pierna de carnero y coloca cuidadosamente en los orificios granos de pimienta negra entera. El oficio de carnicero le viene de familia, de su padre también aprendió que el amor penetra con su aroma la carne, como el condimento, pero destruye a la vuelta del tiempo. De su abuelo conserva el gusto por observar como un Ficus parásito asfixia una palmera.
II
El murciélago toma el fruto al vuelo y siente el escobazo, no importa mucho, ha devorado la semilla. La digestión del murciélago es lenta y sin embargo necesaria para la destrucción. No es casualidad que en el sótano de la carnicería exista un criadero de ese nocturno animal.
III
La pimienta se fermenta dentro de la pierna de carnero, el kebab está listo, para ser devorado deberá pasar antes por el fuego. El guano logro penetrar, por su acidez el tronco de la palmera, depositando ahí la semilla del Ficus. Una vez germinando el árbol parásito, con sus raíces de acero, asfixiará la palmera.
IV
El semen del carnicero no corroe la tersa piel en el vientre de María, como la mierda de murciélago lo hace con la corteza en el tronco de la palmera. Los espermas no tienen tiempo de fermentarse en el útero, como los granos de pimienta macerando la pierna de carnero. Es la gestación la que destruye, no sus componentes.
V
María fue penetrada con alevosía, el carnicero imagino su cuchillo atravesando un grueso filete de res. María fue penetrada y siente como si el Ficus germinara en ella.
VI
Al carnicero le gusta hacer el amor con María casi tanto como criar murciélagos o condimentar la carne. Hay plenitud y placer en ello. Sabe que le excita mirar una forma de belleza destruyendo a otra, también es consciente del morbo que lo rodea.
VII
Besos y caricias se convierten en golpes de ablandador, y cortes fileteados. El carnicero se entrega por completo al oficio. La palmera ya muestra el retoño y María tiene un vientre prominente. La destrucción ha comenzado.
Narración: Rafael Torres
Ilustración: Carlos Delgado y Jesús Prieto
