Hay Mucha Gente Esperando: Como se Hizo la Foto
En “Hay mucha gente esperando”, son varios los muros que aparecen a lo largo de la narración, por lo que nos pareció una buena idea basar nuestro trabajo en ellos, dado que en nuestro paisaje hay varios que podrían encajar.
Quedamos, como es costumbre ya, el domingo después de comer y a diferencia de la semana pasada, el sol, lucía lo suficiente como para no preocuparnos por la iluminación a pesar de que buscaba ya el horizonte
El primer muro con el que nos encontramos no era exactamente como lo recordábamos. En él se veían claramente las cicatrices dejadas por un cobarde aerosol rojo.
- Creo que este muro no nos va a servir.
- Es una pena. Habrá que buscar otro.
No muy lejos, encontramos al segundo de nuestros protagonistas, limpio de agresiones y sirviendo de soporte a unas plantas colgantes de una variedad cromática espectacular.
Por sí solo el muro ya era una maravilla, pero probamos con el “elemento humano” por lo que tuve que ejercer de lagartija. Con las manos apoyadas en el muro, la cabeza casi escondida en el sobaco y las piernas lo más alejadas posible, Jesús me lanzaba frases de lo más constructivas como “Mete tripa que el photoshop tiene sus limitaciones”.
Como la tarde era espléndida y no apetecía volver a casa probamos con otro muro completamente distinto. El sol le daba de pleno y estaba desnudo de vegetación. Intentamos aprovechar el hecho, de que al otro lado se levantaba un auténtico vergel con palmeras y árboles de distintas especies.
Siempre intentamos no molestar pero creo que el muro en el que estábamos trabajando debía ser propiedad de un perro que pasaba por allí porque estuvo un buen rato echándonos la bronca.
Cuando el material nos pareció suficiente recogimos y nos fuimos a casa dando un tranquilo paseo.
