Hacia el Umbral de la Noche
Dicen que murió mientras dictaba a su mujer, María España, unas notas para su columna periodística diaria. Puede ser, y si realmente murió con las botas puestas, creo que mi admiración por lo que representó literariamente Francisco Umbral, aumentará con creces.
Francisco Pérez Martínez tenía 72 años y todavía mucha prosa en sus entrañas, pero la fatalidad hizo que el 28 de agosto falleciera de una parada cardiorrespiratoria.

“La muerte blanca”, de Eugenia Rico (Oviedo, 1972), Premio Azorín 2002. Edit. Planeta 2003.
Navidad es una fiesta alegre para algunos, nostálgica y más bien tristona para otros porque recuerdan a seres queridos que les dejaron, una conmemoración religiosa en nuestros tiempos para los menos y de jolgorio con días de asueto para los estudiantes, sobre todo los más jóvenes y, en general, una fiesta muy familiar y hogareña aunque estas últimas notas se van diluyendo con el transcurso del tiempo.
Hasta hace poco, ignorante de mí, no sabía quién era la directora de la Biblioteca Nacional; ¿y yo me considero editor de un blog literario? Je, bromas o realidades aparte, hasta hace pocas semanas, ignoraba que la escritora catalana Rosa Regás era la máxima responsable de esta institución cultural.
- ¡Voy por las calles del mar!
Como bien decía mi compañero Raúl en su artículo “Libros y Televisión”, quizá la literatura y las 625 líneas sean incompatibles o puede que todavía no se haya dado con el formato ideal, en el que un programa sobre literatura triunfe en el medio televisivo. El caso es que parece que los dos soportes han sido rivales desde siempre, cosa que creo que no ocurre con el cine.