Cosas que hacen BUM: Retrato de una(s) Obsesión(es)
La obsesión es una fiebre. Una rabia loca, enfocada hacia un solo punto, que empieza a acelerar sin que nadie pueda detenerla. La obsesión es un deseo multiplicado, y ese deseo me ha llevado hasta aquí.
Àngels, surrealismo, satanismo, situacionismo, Max Stirner, la música soul, la masturbación, Eleonor, Barcelona, Grà cia, La Costa Brava, los vorticistas, Rebeca (sobre todo), Bernadette, Juan Ignacio Luna, Lola, anfetaminas, dinamita…
Hoy me voy a adentrar en un tema farragoso. Y no porque lo que vaya a decir pueda crear polémica, sino porque la cuestión a tratar siempre levanta polvareda o cuando menos, sentimientos encontrados. Además, como no soy un erudito en el tema, puedo tomarme la libertad de divagar e incluso cometer algunos deslices, que espero no sean errores de bulto.
Numerosos novelistas y cuentistas iniciaron su singladura literaria como escritores desde el periodismo y a partir de esa plataforma alcanzaron reconocimiento universal. Me vienen a la memoria los nombres de Hemingway, dos Passos, Steinbeck, Defoe, Wolfe, Green, Orwell, Goytisolo, García Márquez, Vargas Llosa, etc.
Desde un pequeño cyber Sino nos escribe. Nos da unos detalles con los que entender su literatura, con los que entender su arte. Él no se considera un buen escritor y prevé no serlo nunca, pero ahora, de momento, ha llegado a ser Narrador, un Narrador que se divierte escribiendo sus locas historias. Quizá éso valga más que pretensiones más grandilocuentes.
Incluso entre los sudores y el esfuerzo del trabajo más duro, en el más lejano de los pueblos de la más alta montaña o en el pequeño, oscuro y perfumado bar de una localidad extremeña, se puede esconder un verso. Un verso que destapa toda una vida de poemas y poesías, escritas para uno mismo y recitadas para unos pocos afortunados.
