Literatura y Ajedrez (I)
A pesar de lo antiguo que es el juego del ajedrez todavía hay personas que discrepan al opinar acerca de él y no terminan de ponerse de acuerdo sobre si es un juego sin más, una ciencia, un deporte, un juego de estrategia, una técnica educativa, un ejercicio de concentración y razonamiento o todas estas cosas unidas.
Se originó en la India y se estudió profundamente por los árabes, escribiendo éstos varios tratados. En España, el rey Alfonso X, el Sabio, tradujo tratados de ajedrez y a su vez escribió su “Libro de Ajedrez”. De todos es conocida la maestría secular con que se desenvuelven los países miembros de la desaparecida U.R.S.S. en este juego y continúan haciéndolo a la fecha. Antes y ahora en esos países se enseñaba y enseña el ajedrez en las escuelas como una asignatura más.
Los estudiantes de matemáticas conocen desde el inicio de sus estudios las propiedades de las progresiones geométricas y recordarán el ejemplo de que se servían nuestros profesores de la materia para hacernos ver en toda su dimensión la magia de las 64 casillas del tablero. Y seguro que les relataron que el rey Sehram concedió al inventor del juego, Sessa Ebn Daher, elegir el premio que apeteciera. Éste se limitó a pedir que se le otorgaran tantos granos de trigo como resultasen de colocar 1 grano en la primera casilla, 2 en la segunda, 4 en la tercera, y así sucesivamente hasta llegar a la número 64, esto es, doblando siempre el número de granos de la casilla anterior. La petición no pudo ser atendida ya que se hubiese necesitado disponer del trigo almacenado por todos los graneros del mundo en varios miles de años. Por curiosidad, la cifra resultante es de 18.446.744.073.709.551.615 granos de trigo.
Del ajedrez se han servido o sirven los profesionales de este juego, los aficionados, muchas escuelas, los profesores de matemáticas y también, ¿cómo no?, los escritores de novelas y relatos. Y esto es lo que nos interesa. Ha habido escritores, algunos muy conocidos, que utilizaron el juego del ajedrez y sus reglas como trama en algunas de sus novelas, aunque en pocas verdaderamente. Hemos escogido los siguientes (creo que no hay más):
Vladimir Nabokov y La defensa. La novela ha sido llevada al cine con el título de “La defensa Luzhin”. Se trata de la vida del gran maestro de ajedrez Alexander Luzhin, que se prepara para enfrentarse al italiano Turati. Alexander pertenece a la categoría de jugador chiflado: un prodigio en el tablero y un despistado fuera de él. Se nos cuenta su infancia y su pasión por el ajedrez y el perfil sicológico del jugador de este juego. Se entra incluso en la descripción de jugadas. La trama de la novela está hábilmente manejada por este maestro ruso de las letras. Es conocido por su creación de problemas de ajedrez.
Nabokov nació en San Petersburgo pero adquirió fama literaria con su primera novela, “Lolita”, escrita en inglés. Esta novela ha sido llevada al cine en distintas versiones. En su familia se hablaba ruso, inglés y francés desde que él era un niño.
Este escritor es además un afamado crítico literario y un notorio traductor (ha traducido los cuatro volúmenes del “Eugene Onegin”, de Aleksandr Pushkin).
Obras suyas son asimismo “Pálido fuego”; “El hechicero”; “Pnin”; “La verdadera vida de Sebastian Knight” y otras.
Cuando hablamos de las obras de Nabokov lo hacemos de obras maestras de la literatura universal. Es cuando menos chocante que un autor ruso sea uno de los mejores escritores en lengua inglesa. Para mí siempre es una delicia tener entre las manos una novela de Nabokov y disfrutar con su lectura.
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Arturo Pérez Reverte y La tabla de Flandes. Novelista y periodista español. Es académico de la Real Academia Española de la Lengua. Ejerció como reportero de guerra durante más de veinte años y reportero de los Servicios Informativos de TVE durante nueve.
En “La tabla de Flandes”, novela histórica, llevada al cine, tiene una destacada presencia una partida de ajedrez, que se muestra en una obra de un viejo pintor flamenco del siglo XV, que contiene la clave de un secreto que pudo cambiar la historia de Europa. Una restauradora de arte, un viejo anticuario y un excéntrico jugador de ajedrez se ve obligados a unir sus fuerzas para tratar de resolver el enigma que rodea al cuadro y a la partida de ajedrez que se juega en él. La historia está llevada con gran maestría y suspense hasta el final.
Pérez Reverte nos deleitó con otras novelas, hasta un total de dieciséis, y numerosos artículos. Algunas de sus restantes obras son: “El maestro de esgrima”, “El Club Dumas”, también llevadas al cine (esta última con el nombre de “La novena puerta”, por Roman Polanski) y la serie de novelas basadas en “El capitán Alatriste”, también llevada a la gran pantalla, y “Territorio Comanche”. Podemos mencionar finalmente, entre otras, “Cachito”, “La piel del tambor”, “El pintor de batallas”, etc.
Está en posesión de numerosos premios y distinciones, entre ellos un premio Goya por un guión adaptado de una de sus obras.
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