La Literatura es Cosa de Hombres
El otro día me enteré de algo que me llamó mucho la atención. Estaba leyendo un artículo relacionado con la escritora Ana María Matute y descubrí que es junto a Margarita Salas Falgueras y Carmen Iglesias las únicas mujeres, miembros (¿miembras?) de la Real Academia Española de la Lengua.
Esto me dio que pensar, ya que es muy raro que de los 42 sillones de que dispone la institución, sólo tres de ellos los ocupen féminas. Por ello decidí investigar y me quedé aún más sorprendido. Desde su fundación en 1713, la Real Academia Española de la Lengua solamente ha permitido el ingreso en la misma a otras dos mujeres más, aparte de las ya mencionadas. Las fallecidas Elena Quiroga y Carmen Conde.
Pero, aunque pudiera parecerlo, no sólo es un problema patrio, porque si echamos un vistazo al galardón de galardones, veremos que sólo 10 mujeres han ganado el Premio Nobel de Literatura en las 101 ediciones del mismo.
El panorama en el resto de Academias de la Lengua, asociadas a la española es igualmente desolador y lo mismo ocurre con cualquier premio importante de literatura.
Los Príncipe de Asturias llevan entregándose desde 1981 y han sido únicamente cinco las mujeres agraciadas y dos de ellas han tenido, además, que compartirlo; Carmen Martín Gaite con José Ãngel Valente en 1988 y Fátima Mernissi con Susan Sontang en 2003.
Supongo que si hiciera este mismo recorrido, por otras Academias de la Lengua de cualquier país o me interesara por el porcentaje de mujeres que ha ganado un premio relevante de literatura el resultado sería el mismo, desalentador.
Y aunque siempre he estado en contra de la discriminación positiva, por creer que atenta contra la capacidad y valía personal, al final igual hay que hacer caso a los defensores de la paridad sexual (que no de género), porque aunque parezca mentira y eso que estamos en el siglo XXI, todavía hay quien piensa que la literatura, como el Soberano, es cosa de hombres.
