Cien Años de Soledad
Hace unas pocas fechas, mi compañero de penurias y alegrías literarias, Raúl Luceño, le dedicó un brillante artículo a Gabriel García Márquez con motivo de la celebración de su 80 cumpleaños y de los 25 años, que hace que recibió el Premio Nobel de Literatura.
Pero este año además, tenemos que conmemorar otra efeméride relacionada con Gabo y con su obra literaria: “Cien Años de Soledad” cumple 40 años. Toda una vida que ha hecho de la novela una obra cumbre de la narrativa en castellano y la ha convertido en un clásico imprescindible.
Abrir un libro es siempre una sensación difusa a medio camino entre la ilusión por las expectativas creadas y la curiosidad de lo inesperado que aguarda tras ese océano de páginas por descubrir. Luego la ilusión se irá viendo corroborada o no y la curiosidad dejará paso a lo conocido, pero es cuando encuentras un buen libro que colma todas y cada una de tus expectativas y a la vez sus pasajes te llenan de ilusión cuando la lectura ofrece un placer inmenso.
Cincuenta años son muy pocos para morir. Roberto Bolaño Ãvalos, ese narrador de novelas y cuentos, chileno de nacimiento pero adoptado por México y España, donde residió en diferentes etapas de su vida, nos dejo en 2003 cuando apenas había cumplido el medio siglo de vida.

Esta Semana Santa no he viajado. Me he tenido que quedar en mi ciudad, pero a diferencia de otra mucha gente, yo voy a ser sincero. No me he quedado porque me guste la tranquilidad que se respira, porque hay menos gente, porque voy a hacer cosas que llevo tiempo queriendo hacer o porque pueda aparcar mejor; sencillamente me he quedado, porque no me ha quedado más remedio.
Nunca me he planteado, realmente porque me da miedo saber la respuesta, el porqué muchos ayuntamientos, pequeños y grandes, siguen apostando mediante concursos por algo que es tan minoritario como la literatura. Y si pensamos egoístamente no importa el por qué lo hacen, sólo que lo sigan haciendo y durante muchos años.
Esta semana los participantes en el concurso de 
