El Alambique: Como se Hizo La Foto
Siempre disfrutamos leyendo los relatos de narrador.es y tratando de imaginar qué fotografía encajará mejor y como podemos realizarla. En esta ocasión, nos hemos encontrado con un cariñoso relato de nuestro pueblo, El Alambique, y hemos querido hacer algo especial.
En cuanto leí el relato, me acordé de una fotografía que hice este verano y que me pareció perfecta para el texto. Estaba probando mi cámara nueva y me cautivó un grupo de dibujantes que se habían acomodado frente al museo.
Me acerqué sigilosamente y me apresuré a preparar mi cámara lo más rápido que pude. Por supuesto, me aseguré también de que el sonido del aparato estaba desactivado (sí, ya sabes, el típico ‘clic’ delator).
Me encanta la fotografía social pero tengo que reconocer que es realmente difícil. Captar la naturalidad de una escena, la esencia de las personas, (su alma), es algo que simplemente surge. La verdad, estaba contento. Después de todo, esta era una fotografía especial para mí.
Al llegar a casa, cargué rápidamente las fotografías en el ordenador para verlas con mayor detalle y… vaya, mi inexperiencia como fotógrafo se ha aliado con falta de práctica con la nueva cámara y me han chafado la foto…
¡Me niego a darme por vencido!
Vamos a ves si…, sí:
1- Aclaramos la foto y ajustamos el contraste (vaya, ahora está mejor iluminada pero hemos perdido el dibujo)
2- Recuperamos el dibujo de la foto original (esto ya es otra cosa)
3- Eliminamos la mochila y la pierna de la amiga de la protagonista (ya tenemos toda la atención en la chica y su dibujo)
4- Damos un tono más moreno a la piel (este es un truquito que aprendí de mi experiencia con los álbumes digitales)
5- Para terminar, le damos unos brillitos en el pelo y…
¡YA!


…
Gracias Llum.
