No al Préstamo de Pago en las Bibliotecas
24-marzo-2007Raúl Luceño
Recuerdo cuando se aprobó el canon digital, cuando, ante la gran polvareda que se levantó (sobre todo online, todo hay que decirlo), te sigues enterando, ignorante que era (y es) uno, que la SGAE cobra por el valls de tu día de bodas o porque el bar del pueblo ponga las coplas de Antonio Molina en su vetusto aparato de música para cuatro parroquianos.
Se habla de la propiedad intelectual y (Luis Cobos dixit) de a ver por qué la cultura ha de ser lo único gratuito del mundo. En fin… No Comment.
Y todo esto viene porque ahora quieren imponer un canon que afecta a una de las mayores fuentes de cultura escrita que nos quedan: que los préstamos de libros en las bibliotecas sean de pago, pese a que éstas ya pagan derechos de autor cada vez que adquieren cualquier obra. Osea que habrá que pagar (buenooooo… lo harán los organismos públicos.…ejem…) por un mismo libro no sé cuántas veces.
No lo entiendo. La verdad es que, para estas cosas, soy un verdadero zoquete y no acabo de entenderlo bien. Pero bueno, sé que no me gusta que las regulaciones económicas afecten a la cultura de forma tan flagrante; me asusta pensar que mañana pueda estar tomándome un café en una terraza acompañado de ‘Cien años de Soledad’ (ya me lo he empezado) y alguien vaya a venir a cobrarme por ese acto, porque el libro me lo ha dejado un amigo y Gabo no ha percibio una pequeña porción económica mía.
No, en serio, me cuesta entenderlo y más cuando coincido letra a letra con los ocho puntos que les voy a transcribir a continuación, que he leido en Merodeando, que los entiendo muy bien, que coinciden con mis propios valores culturales (que poco tienen que ver con postulados mercadotécnicos) y que me llevan a gritar bien fuerte NO AL PRESTAMO DE PAGO EN LAS BIBLIOTECAS!!
1. Como afirma la UNESCO, los bienes y servicios culturales no deben ser considerados como mercancías o bienes de consumo, por tanto, no debemos dejar que la lógica del mercado entre en la biblioteca.
2. La imposición de este canon terminará repercutiendo en los presupuestos destinados a la adquisición de libros, lo que dañará tanto a autores como a usuarios.
3. Las bibliotecas no compiten con autores y editores, sino que son sus aliadas, ya que garantizan la permanencia y disponibilidad de sus obras mucho mejor que las librerías.
4. El préstamo gratuito de libros y otros materiales culturales no perjudica las ventas.
5. Las bibliotecas ya pagan derechos de autor cada vez que compran un ejemplar de cualquier obra.
6. El dinero recaudado no irá para los autores sino a las entidades de gestión de derechos de autor que son entidades PRIVADAS.
7. El derecho a ser leido es la más importante significación del derecho de autor.
8. Los ciudadanos, a través de los impuestos, financian multitud de ayudas distribuidas entre autores y editores por el Estado.
Más Información: No al Préstamo de Pago

24 marzo 2007 11:49
Me apunto decididamente a esa postura, Raúl.
24 marzo 2007 13:55
Queno, queno y queno, noooo, con el trabajito que me había costado que mis nenes se pasaran por la biblioteca de vez en cuando, ahora que se lee tan poco libro, yo que había usado el señuelo de que en la biblioteca municipal se liga un taco de paso que te lees un libro for the face.
Insisto, NO
Ene O
26 marzo 2007 9:46
Como escritor, me uno a la protesta.
27 marzo 2007 23:40
Por los dvd’s, cd’s, ahora los libros, próximamente discos duros, impresoras…
¿Y después por pensar también me cobrarán?