El Niño Dalí / Un Cuaderno, Un Bolígrafo
El Niño Dalí
Dalí pintaba una mañana algo que no eran relojes cuando le pareció reconocer a la muerte que venía a buscarle. Con diez años recién cumplidos no sabía mucho de ella, pero la había visto ya en multitud de cuadros. Le dijo, no te muevas, quiero pintarte, y ella le hizo caso.
El 23 de Enero de 1989 perfilaba los últimos retoques cuando ella dijo: vámonos ya, estoy muy cansada. Dalí se negó a moverse: ¡todavía no!, casi le gritó, aún no he terminado. Ella se levantó, le acarició el rostro y le susurró al oído, no te preocupes por eso, llevaremos el cuadro con nosotros. Le cogió de la mano y él la siguió como un perro contento.
Me encontré antes de ayer, en el periódico del domingo, con un curioso concurso llamado Reporteros en la Red. Es la séptima edición del mismo y lo convoca
Este pasado sábado tuve una comida con un grupo de personas con las que he compartido, durante dos meses, un aula en la que nos han impartido clases, para que podamos examinarnos y completar un curso que nada tiene que ver con la literatura, ni con la pasión que siento por escribir.
Aunque a veces lo añore, es muy difícil volver a pensar, no ya como un niño, sino como un joven lector. Aun así me he atrevido a escribir una lista con diez libros que me parecen interesantes, para que sean leídos incluso por adultos recalcitrantes, pero que a los jóvenes les van a resultar divertidos, entretenidos y sencillos de leer.
Tengo que reconocer que los regalos siempre han producido en mí, nerviosismo y emoción. Y no por la importancia que pueda tener el objeto que voy a recibir, sino por la ilusión y, generalmente el cariño, que demuestra la persona que lo regala; pero si además el presente es un libro, aunque sea tópico y típico, mi gratitud hacia el regalador será grande.
El pasado sábado 6 de enero se falló en el hotel
Sigo buscando. Unos días más animado y otros menos, unos días me pateo mil calles y otros sólo dos o tres, pero sigo buscando. Y continúo sin encontrar en los kioscos de nuestras ciudades, nuevas revistas literarias que nos informen, nos expliquen o nos entretengan hablando de literatura, que pese a todo creo que apasiona a muchísima gente.
El pasado viernes 22 de diciembre de 2006, falleció en Barcelona a la edad de 79 años, el dibujante y pintor catalán Francesc Vila Rufas “Cesc”. Uno de los más importantes humoristas gráficos de España y precursor, junto con Perich, del chiste gráfico diario en la prensa española.