Tributo a Don Fernando Lázaro Carreter
Había pensado hablar en este artículo de uno de los libros mejor escritos y más divertidos que he leído nunca; y eso que “El Dardo en la Palabra” técnicamente es un libro de divulgación. Pero finalmente he decidido centrarlo en su autor por la admiración el y el respeto que siempre me ha inspirado.
El zaragozano Fernando Lázaro Carreter falleció el 4 de marzo de 2004 a la edad de 81 años, cuando su sabiduría y la experiencia de lo vivido hacían que sus reflexiones fueran más importantes y necesarias que nunca. Pertenecía a la Real Academia de la Lengua desde 1972 y fue su presidente en dos ocasiones.
Doctorado en Filología Románica por la Universidad Complutense de Madrid, fue Catedrático de Lingüística General y Crítica literaria en la Universidad de Salamanca y de Lengua Autónoma en la Universidad Autónoma de Madrid. Fue el fundador del Departamento de Español Urgente de la Agencia EFE y fue galardonado con el Premio Aragón en 1990 y con el Premio Internacional Menéndez Pelayo en 1994.
Sus trabajos en el campo de la lingüística los comenzó muy joven, y así en 1945 publicó “El Habla de Magallón” y en 1949 “Las Ideas Lingüísticas en España Durante el Siglo XVIII”. También fue un gran estudioso del Siglo de Oro español con análisis sobre el barroco y la novela picaresca, donde destacan títulos como “La vida del Buscón” y “El Lazarillo de Tormes en la Picaresca”.
Se interesó así mismo por el teatro de Federico garcía Lorca y por el de Miguel de Unamuno e incluso se atrevió en su juventud a escribir una divertida obra titulada “La Ciudad no es Para Mí”, llevada al cine en 1965 por Pedro Lazaga e interpretada por el inimitable Paco Martínez Soria.
Pero evidentemente por lo que es más conocido es por su libro “El Dardo en la Palabra”, una recopilación de los artículos que publicó en los periódicos El País y ABC y donde saca los colores a políticos, periodistas, comunicadores y escritores por sus meteduras de pata a la hora de escribir o de hablar. Es como ya he dicho un libro interesante e imprescindible del que merece la pena que volvamos a hablar.
