Papá Noel y la Coca Cola
Dese que la Navidad se convirtió, allá por el siglo XX, en una época de consumismo desbordado, las alusiones escritas a Santa Claus o Papá Noel han sido y son abundantes. Novelas; relatos cortos; obras de teatro; anuncios radiofónicos y televisivos; tarjetas de felicitación y guiones cinematográficos son sólo algunos de los medios utilizados para expandir la cultura del gordo y barbudo anglosajón, repartidor de regalos.
Como todo mito, este también tiene una parte de verdad. Y aunque los orígenes del personaje, son los de un obispo turco del siglo III (San Nicolás de Bari), han sido los estadounidenses quienes lo han hecho suyo y lo han lanzado por el mundo a competir con los Reyes Magos.
Me parece triste que nuestros niños estén leyendo cuentos y libros y viendo películas, en las que un hombre solo, es capaz de repartir regalos a los niños de todo el mundo. Por lo menos los reyes son tres. Además si a nuestros padres, en las frías navidades castellanas o en las lluviosas pascuas gallegas, se les hubiera metido en casa por la chimenea, un orondo barbudo vestido de rojo, creo que lo hubiesen echado a palos.
Pero en fin, la culpa de esto sólo la tenemos nosotros, que somos incapaces de generar una literatura de defensa o unas historias, en las que nuestras tradiciones se adapten a los tiempos actuales e invadan las librerías y los videoclubs de los países de cultura inglesa. Y además de no hacerlo, aceptamos gustosos las ideas de fuera y las terminamos haciendo nuestras.
Con todo esto no me estoy posicionando en contra de la globalización, ni de la mezcla de culturas ni nada por el estilo, sólo intento gritar que existen muchísimos libros que nos relatan las excelencias de las tradiciones anglosajonas y muy pocos que nos cuentan y novelan las nuestras. Además, que se puede decir de un señor que viste de rojo, porque la empresa Coca Cola decidió hacer una campaña publicitaria con él en 1931, y cambió su traje verde (otras versiones dicen que blanco) por el actual que todos conocemos. Evidentemente soy de los Reyes Magos y en especial de Baltasar.
