Campos de Castilla
8-diciembre-2006Mario Alfageme
Soy de la opinión que en la literatura ocurre un poco lo que en la gastronomía. Cuando eres niño te gusta la carne, menos el pescado y no puedes ni ver la verdura, pero con el paso de los años aprendes a disfrutar los sabores de todos los alimentos. Con la lectura pasa algo parecido: primero lees novelas y alguna obra de teatro, costándote mucho comprender y asimilar la poesía, pero a medida que transcurre el tiempo aprendes a amar la lírica.
Yo al menos he sido un gran devorador de novelas desde muy pequeño y me acerque a la poesía pasada la adolescencia y con algo de temor. El primer poeta que cayó en mis manos fue Antonio Machado y sus “Campos de castilla”, y tengo que reconocer que consiguió algo que no había conseguido ninguna novela: que oliera el perfume de la tierra mojada, que sintiera el frío de las madrugadas y que viera las grandes extensiones plantadas de cereal y olivo.
Antonio Machado pertenece a la Generación del 98 y vivió una de las épocas más convulsas, política y socialmente del siglo XX pero a la vez, el periodo más prolífico del mismo.
Es por esto que su poesía está cargada del dolor que le producía la situación en la que se hallaba España y el placer que le producía las pequeñas cosas a las que se acercaba cada día.
Quizá yo me deje influenciar por “Campos de castilla”, debido a que reconozco los rincones de los que habla y comparo a las personas que describe. Puede que sea debido a que parte de mi infancia la disfruté en esos campos por los que él pasea, y que me traen recuerdos de lágrimas y risas imborrables. Sea como fuere, la poesía de Machado me abrió a un mundo de sensaciones y sentimientos con el que disfruto cada día más. Por eso y porque me gusta recordar la Castilla de mi infancia, releo de vez en cuando su obra homenajeándole a él y mí mismo.

8 diciembre 2006 14:22
Yo no soy muy machadiana, aunque reconozco que transmitía bien aquello de los chopos medio deshojados y la sensación física de la tierra… Lorca, Rubén Darío, Vallejo, Pizarnik, hay tantos… por no hablar de otras lenguas poéticas, Baudelaire…
9 diciembre 2006 9:47
Es algo que intentaré. Creo que es importante seguir hablando de poesía, española o no. Aunque soy de los que piensan que la poesía habría que intentar leerla en su idioma original pero…
Saludos.