La Polémica Biblioteca Universal
La biblioteca universal gratuita, la idea de Google de volcar en Internet cientos de miles de libros que estén exentos de derechos de autor, sigue suscitando polémica. Porque lo único que está claro en toda esta historia es que se avecinan cambios, y que estos afectarán a la relación que tienen los lectores con los libros.
Kevin Kelly, escritor y periodista de “Wired”, revista de referencia internacional sobre las nuevas tecnologías, hace una defensa férrea del escaneado de libros en la red, porque se crearía “una verdadera biblioteca democrática y ofrecería cualquier libro a cualquier persona”. Además, dice, de las miles de posibilidades que tendrán los textos en Internet, ya que al igual que la música, el usuario podrá fragmentarlos y reordenarlos a su gusto en estanterías virtuales, que podrán ser cambiados con otras personas.
Todo esto, según Kelly, nos llevaría a un único Libro Universal (”un flujo de palabras infinito”, como dijo Enrique Vila-Matas) al que se accedería a través de Google y que propiciará la desaparición del autor como lo conocemos hoy en día, y se convertirá en una simple herramienta de mercado. Así mismo, el periodista de “Wired” pronostica el fin de las librerías y libreros tradicionales.
En el otro lado de la cuerda, y haciendo una defensa a ultranza de los libros tradicionales está el dos veces ganador del premio Pulitzer, John Updike, autor de libros como “Conejo es Rico”, “Las Brujas de Eastwick”, “Sueños de Golf” o “Terrorist”.
El escritor aboga por mantener inamovible la figura del autor y evitar que se convierta en un showman. También está en contra de que la lectura se convierta, como dice Kelly, en una actividad comunitaria, ya que debería de seguir siendo lo que ha sido hasta ahora, “un lugar de encuentro en silencio entre dos mentes, en el que una invita a la otra a imaginar”.
Jhon Updike, como si de una verdadera batalla se tratase, lanza un desesperado llamamiento a los libreros de todo el mundo para que defiendan las librerías (fuertes solitarios, los llama él) y sobretodo los libros tradicionales, los de papel y tapas.
Escritores de todo el mundo se han posicionado en uno u otro bando. Así José Antonio Millán es un defensor de los libros en cualquier tipo de formato pero Javier Marías y Mario vargas Llosa, lo son del formato tradicional. Yo soy un poco como Updike, y aunque paradójicamente escribo en la red, me asusta un poco la posibilidad del Libro Único y la desaparición de la figura del autor. Además me gusta pasear por las librerías y rebuscar entre libros de papel y tapas.
Fuente principal: Babelia. Suplemento cultural de El País.
